Nocturna 2019

Escrito por

Twitter icon

Os contamos lo que hemos visto este año en Nocturna.

Un año más, y ya van siete, Madrid acoge durante 6 días a uno de nuestros festivales favoritos, el Festival Internacional de Cine Fantástico Nocturna. Una de las, ya grandes, citas para todos los amantes del cine fantástico y de terror que se precien y que, en Nocturna, encuentran no solo una muestra variada de cine de género sino también un lugar de reunión y participación tanto de la organización como de los invitados y, como no, de los apasionados del fantástico para los que el festival siempre está disponible y se deshace en agradecimientos.De hecho, el productor del festival, José Luis Alemán, aprovechó su discurso en la clausura para adelantar que la edición de Nocturna 2020 estará dedicada a la figura de H. P. Lovecraft, creador del personaje que simboliza la esencia de Nocturna, Cthulhu, e invitó a todo aquel que tuviera un proyecto artístico, o incluso idea sin desarrollar, inspirado en la figura del autor norteamericano a ponerse en contacto con el equipo del festival para poder presentarlo en la próxima edición.

En esta séptima edición han sido dos los homenajeados, por un lado el director español Eugenio Martín, elegido para recibir el premio “Nocturna de honor”, quien por motivos de salud no pudo asistir a recogerlo y en su lugar lo aceptó su mujer, la musa del terror Lone Fleming. Quien sí estuvo con nosotros durante todo el festival fue el director Alex Proyas, responsable de cintas como Dark City o Yo, Robot, y de quien pudimos ver Señales del futuro y, por supuesto, esa gran película titulada El Cuervo. Hace ahora 25 años que el malogrado Brandon Lee fallecía mientras rodaba el cuento gótico inspirado en los cómics de James O’Barr, hecho que supuso por un lado la inmediata categorización de la película como obra de culto y de Lee como leyenda, y por otro el convertirse en una de las películas más vistas del género fantástico. Sin embargo, la tragedia hizo que Proyas nunca haya sido capaz de ver su propia película y, de hecho, aún siendo galardonado con el premio “Maestro del fantástico” de este año y participando en un gran coloquio tras la proyección de la película, tuvo que entrar a la sala bien entrados los créditos finales para evitar revivir el trauma que la muerte de Lee dejó en él. Fue, no obstante, un lujo ver de nuevo en pantalla grande El Cuervo y poder hablar sobre ella y el resto de su obra con un sencillo y encantador Alex Proyas.

El cuervo

Como era de prever, también este año ha habido un emotivo homenaje al gran Narciso Ibáñez Serrador que falleció este mismo año y quien fue merecedor del premio “Maestro del fantástico” en la edición de Nocturna de 2017. Este homenaje vino con la programación de varias de sus “Historias para no dormir” en las actividades paralelas de la Sala Berlanga, así como de la proyección del primer largometraje dirigido por su hijo, Alejandro Ibáñez Nauta, que fue elegido para inaugurar la séptima edición de Nocturna. A nuestro entender, la inauguración del festival debería asignarse a una película que vaya a aunar expectativas, diversión y capacidad del público para conectar con ella como por ejemplo sucedió con Little Monsters (de la cual, junto con la película de clausura, Vivarium, nos habló Diego Bejarano en su crónica de Sitges). Sin embargo, por su condición de homenaje a Chicho, fue Urubú la elegida. La primera película de Ibáñez Nauta traslada a Manaos el homenaje a la gran ¿Quién puede matar a un niño? de su padre pero, a pesar de sus buenas intenciones, de un tempo adecuado para el suspense y de un más que aceptable diseño de producción, peca de contar con unas interpretaciones demasiado sobreactuadas y, sobre todo, con unos diálogos absoluta e innecesariamente subrayadores no tanto de la trama como del homenaje a la película de Chicho, lo que la acaba lastrando por completo.

Metidos ya de lleno en la Sección Oficial de Nocturna, la primera película que vimos fue la interesantísima 1BR de David Marmor que, muy merecidamente, se llevó una mención especial del jurado por su capacidad de sorprender y transmitir valores sociales en el cine de género. Nos sorprende mucho, además, que su protagonista, Nycole Brydon Bloom, no se haya llevado el premio a la mejor interpretación femenina por su papel de una joven que se traslada a vivir a una comunidad de vecinos encantadores pero con un gran secreto que puede acabar con su salud mental o incluso con su vida. La película de Marmor inquieta desde el principio jugando con el espectador al gato y al ratón a través de supuestos fenómenos extraños que a mitad de la película se destapan como lo que reamente son, las actividades de una comunidad de la que no sabe si podrá volver a salir. Del suspense a la violencia, Marmor se mueve como pez en el agua pasando por las distintas fases del terror que convergen en 1BR hasta llegar a un final tan inesperado como perturbador.

Finale

A través de distintos subgéneros del cine de terror se mueve también una de las películas que más nos han gustado de esta edición de Nocturna, la danesa Finale. La película de Søren Juul Petersen transita entre dos tiempos: por un lado nos inquieta mostrando la aburrida noche de dos dependientas de gasolinera que, poco a poco, van sintiendo que la escasa clientela que aparece por allí puede ser más amenazadora de lo que ya parece a simple vista. Por otro lado, en secuencias esporádicas, vemos en un tiempo distinto el sufrimiento de una de las dos chicas por salir de un espacio en el que la tienen encerrada, sin saber en qué momento de la película y por qué se producirá dicho encierro. Y llega el espectáculo. De repente los dos tiempos convergen en uno y el thriller se convierte en una espiral de violencia sádica y repulsiva, para acabar en un trepidante survival. Una mezcla de géneros dentro del terror que nos ha convencido por su habilidad para no decaer en ninguna de ellas y realizar una amalgama sorprendente que funciona incluso mejor que otras películas con tramas más compactas.

Muy sugerente también es la historia de Z, la película del canadiense Brandon Christensen. La trama de Z no es algo que no hayamos visto mil veces antes en tantas otras películas de terror: un amigo imaginario de un niño que acaba por poner en peligro tanto a éste como a su familia. Pero la película de Christensen va más allá de los sustos provocados por fenómenos sobrenaturales que pueblan la mayoría de las películas con esta temática, su giro argumental hacia el drama familiar/thriller psicológico, que bebe directamente de films como Babadook, genera una expectación que, si bien en su tramo final sustituye la tensión terrorífica por la psicótica de la protagonista y alarga en demasía el desenlace, nos mantiene en tensión durante todo el metraje.

The Furies

Otra de las películas que nos ha sorprendido gratamente se proyectó en la sesión golfa del viernes. Se trata de The furies, un slasher australiano que rompe las reglas del mismo y nos trae una historia brutal de violencia pura y dura sin sentido en un juego macabro de supervivencia. Kayla es secuestrada tras una discusión con su mejor amiga y despierta metida en una caja en medio de un inquietante bosque que parece no tener salida. Una serie de villanos con máscaras deformes y armados con motosierras, hachas y un sin fin de objetos que parecen sacados de clásicos del terror como La matanza de Texas, aterrorizan y persiguen a la protagonista y a otras chicas que, como ella, se ven atrapadas en una huida inútil del horror sin sentido al que están expuestas. La ópera prima de Tony D’Aquino no escatima en escenas de puro terror gore ni en situaciones angustiosas que la hacen muy disfrutable para fans de los slashers más bestias.

Fuera de concurso, Nocturna proyectó la ganadora del pasado Festival Nits de Cinema Oriental de Vic, la hindú Andhadhun. Basada en el corto L’Accordeur, Andhadhun nos sorprendió muy gratamente con su mezcla de thriller, comedia negra y musical bollywoodiense con la historia de un pianista ciego que intenta ganarse la vida tocando y cantando en un bar mientras se prepara para poder ir a Londres para perfeccionar su talento. Aunque al comenzar Andhadhun da la impresión de que las escenas y las tramas de los múltiples personajes que la componen no tienen conexión entre sí, pronto se produce un hecho por el cual el reparto coral que la compone acaba formando parte de un numeroso enredo en el que caben desde asesinatos, folletines, giros imprevisibles y persecuciones disparatadas que hacen que sus 135 minutos sean de lo más cautivadores. Mención especial merece su banda sonora plagada de pegadizos temas al más puro estilo Bollywood.

Ya sabéis que en Nocturna se cuida mucho el cortometraje y por eso, antes de cada película, tenemos nuestra ración de corto fantástico o de terror. Este año hemos podido disfrutar de una gran calidad tanto de largos como de cortos, entre los que destacamos Hawaii de Jordi Capdevila, Tu último día en la tierra de Marc Martínez Jordán, A little taste de Víctor Català y Le Blizzard de Álvaro Rodríguez Areny. También tuvimos el estreno de A night of horror: Nightmare radio, una recopilación de cortos de terror que tienen como hilo conductor la historia de un programa de radio en el que los oyentes cuentan relatos terroríficos. Dicha antología recoge alguno de los cortos más terroríficos que hemos visto en el festival como Post Mortem Mary de Joshua Long, Vicious de Olvier Park y los españoles Into the mud de Pablo S. Pastor y Gotas de nuestro amigo, y miembro del jurado de la sección oficial este año, Sergio Morcillo.

Amigo

Dejamos para el final la gran ganadora del festival, la española Amigo que ya se presentó en el pasado festival de Sitges. Óscar Martín debuta en el largo con una turbia historia que nos presenta la malsana relación entre dos amigos que se ven obligados a convivir en una apartada casa de un paraje castellano. David lleva a la casa a su amigo Javi, con una parálisis extrema, para ocuparse de él hasta que pueda recuperarse. David se deshace en atenciones para con su amigo mientras éste se deja hacer y cada vez exige más atención sin que en ningún momento aparente el más mínimo agradecimiento. La llegada del invierno los aísla y comienza a aparecer la paranoia convirtiendo la convivencia en un acto insoportable. Se agradece mucho en Amigo que el guion, obra del propio Martín y de los dos protagonistas, trabaje la sutilidad y la falta de explicaciones y subrayados para esclarecer las causas de todo lo que ocurre entre los dos amigos. Sutilidad que en algunos momentos es tan profunda que provocó distintas interpretaciones entre los asistentes a la proyección. Pero si hay algo en lo que Amigo se sustenta principalmente es en la actuación de sus protagonistas David Pareja, que se llevó el premio a la mejor interpretación masculina, y, sobre todo, en un inmenso Javier Botet que inexplicablemente no obtuvo premio.

Hasta aquí nuestro pequeño resumen de Nocturna 2019. Este año hemos echado mucho de menos poder cubrirlo completo pero aún así es y seguirá siendo uno de nuestros festivales favoritos. Nos vemos en Nocturna 2020. Larga vida al fantástico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *