Festival de San Sebastián 2019: Proxima y The Audition
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Dos dramas maternofiliales en la Sección Oficial.

Conciliación laboral y familiar. El eterno debate… en torno a la mujer, claro. Y si el binomio trabajo-hijos no fuera ya suficientemente difícil en la sociedad de hoy, añadamos una separación de por medio y una profesión requeridora de una dedicación total. Es es el caso en Proxima, de la directora francesa Alice Winocour, una de las cintas que se ha podido ver durante las primeras jornadas de Sección Oficial en el Festival de San Sebastián.

En ella, Sarah, una astronauta francesa que lleva soñando desde pequeña en viajar al espacio, se encuentra en la dura situación de tener que separarse de su hija pequeña durante el periodo de entrenamiento para su primera misión fuera de la Tierra. La estrecha unión entre madre e hija, que viven solas tras la separación de Sarah, se verá puesta a prueba por una distancia llevada a su extremo, con la atmósfera de por medio.

Sencilla en sus formas y muy clara en su mensaje, Proxima juega muy bien sus cartas y, más allá de la reivindicación del papel de la mujer en profesiones históricamente ocupadas por hombres —la de astronauta, principalmente, aunque también la de cineasta, indirectamente—, la película de Winocour no deja de ser una bella historia de amor maternofilial en donde las emociones adquieren un papel protagonista.

El involuntario sentimiento de culpabilidad de la madre por “dejar abandonada” a su hija para cumplir un sueño, los comprensibles reproches de la pequeña al sentirse “menos amada” por su adorada madre… Emociones aquí necesariamente cuestionadas aunque tan humanas como la vida misma, y tratadas con tanta cura por la directora que es muy fácil dejarse llevar y quedar prendado del amor y cariño que derrochan madre e hija. Claro está que, con esa profundidad en la mirada de Eva Green, reflejo de dolor y honestidad, Winocour ya tiene la mitad del camino recorrido.

The Audition

También lo tiene de cara cualquier película que cuente con la actriz Nina Hoss como cabeza de reparto. He aquí la segunda película de Sección Oficial del Donostia Zinemaldia que nos ocupa: The Audition, el segundo largometraje como directora de la actriz alemana Ina Weisse. De nuevo, nos encontramos ante una relación maternofilial, en este caso marcada por las expectativas y enorme presión impuesta en el futuro artístico y profesional de su hijo por parte de una profesora de violín.

Al contrario que en Proxima, aquí toda emotividad queda bloqueada por la angustiosa necesidad del éxito y el perfeccionismo exacerbado. Todo es frialdad en la vida de la protagonista y de su familia, empezando por una intuida educación extrema y desprovista de cariño alguno por parte de su padre, ahora ya mayor y, con todo, igual de inflexible con su nieto. Así pues, madre e hijo se ven arrastrados en un espiral de trauma y odio que, a su vez, acaba conduciendo hacia la inevitable violencia y autodestrucción.

Son varias ya las voces que comparan la cinta de Weisse con algunos de los temas recurrentes en la filmografía de Michael Haneke. Aunque, claro está, en un tête à tête con el director de La cinta blanca y La pianista, es muy fácil salir perdiendo. No obstante, nos encontramos delante de un correcto ejercicio cinematográfico que, sin destacar demasiado, pone una vez más en cuestión la moralidad de la cultura de la exigencia exagerada en el mundo de las artes, viéndose aquí afectado, no solo ya el vínculo afectivo entre madre e hijo, si no la propia humanidad de cada uno de los personajes, tanto en su vida personal como profesional.

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