Documenta Madrid 2018: Crónica final y palmarés

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Nos despedimos de Documenta Madrid por este año.

Acabamos las crónicas de Documenta Madrid 2018 hablando de las dos últimas películas que tuvimos ocasión de ver y, como no, incluyendo el palmarés de esta 15ª edición.

Coincidiendo con el 50 aniversario de las protestas de Mayo del 68, y más concretamente con “la noche de las barricadas” en la que miles de estudiantes se enfrentaron a la policía siendo ese el punto de inflexión de todo el movimiento, el pasado 10 de mayo el cineasta brasileño João Moreira Salles presentaba en un pase especial su último documental No intenso agora. A partir de unas imágenes caseras grabadas por su propia madre en su juventud en un viaje a la China de Mao, Moreira Salles desgrana varios momentos político-sociales del siglo XX a través de los documéntos fílmicos de cada época retratada (China, Checoslovaquia, Brasil), haciendo más hincapié en las imágenes que se rodaron durante los movimientos estudiantiles y obreros en París en 1968.

El director va reflexionando con sus propias palabras sobre los vídeos de archivo acerca de cómo la intensidad de los movimientos sociales, la alegría – digámoslo así – de sus impulsores, las ganas de cambiar el mundo y toda la fuerza aparentemente invencible de su determinación que tan bien se refleja en esas imágenes, acaba por ser simplemente eso: el documento audiovisual de un momento efímero que dejó paso al desencanto y a la conformidad que vinieron después, ya sin imágenes para la posteridad. Desgranando además cada documento gráfico, Moreira Salles nos habla también de los segundos (y terceros) planos, de los olvidados incluso en esos mismos momentos de euforia en los que la cámara sabía muy bien a quién tenía que encuadrar para que la imagen representara exactamente lo que quería transmitir y no lo que en realidad tenía lugar en todo el contexto. El árbol no dejando premeditadamente ver el bosque. Salles estructura así No intenso agora de la misma manera que estos movimientos, dejando al final en el espectador la huella del fantasma del desencanto individual y colectivo.

La grieta

De la misma manera que los estudiantes del 68 salieron a la calle con las esperanzas puestas en cambiar un sistema socio-político que ya no representaba a las nuevas generaciones, los movimientos de apoyo a los desahuciados en nuestro país llevan años tratando de parar una lacra que, por desgracia, afecta de manera individualizada a parte de la población traicionada por sus propios gobernantes con la consiguiente derrota ante sus demandas legítimas. No hay nada de romanticismo en la lucha que los desahuciados resultantes de la venta de viviendas sociales a fondos buitre por parte de la Comunidad de Madrid durante la presidencia de Esperanza Aguirre y del Ayuntamiento de la capital con Ana Botella como alcaldesa, llevan a cabo para no perder sus casas. No son estudiantes provenientes de familias burguesas sino familias de clase baja de Madrid y en ellas se centra el documental La grieta.

En La grieta, Irene Yagüe Herrero y Alberto García Ortiz acompañan a una de estas familias de Villaverde en todo el proceso que siguen desde que la orden de desahucio les llega hasta que, impotentes, ven cómo tienen que quedarse en la calle sin ningún resquicio legal al que agarrarse. La grieta es cine social desde dentro, cine costumbrista con los toques de humor pertinentes, sin recrearse en la desgracia y el melodrama sino en la lucha diaria de personas anónimas que tratan de vivir día a día con lo poco que tienen y enfrentándose a quienes especulan con sus vidas sin ningún pudor (es terrorífico el momento en el que unos empresarios inmobiliarios se vanaglorian de la rapidez de los desalojos en este país).

La grieta ha sido además la ganadora del premio del público en este Documenta Madrid del que os dejamos a continuación el palmarés de los largometrajes a competición y nos despedimos hasta el año que viene.

COMPETICIÓN LARGOMETRAJE INTERNACIONAL:

  • Premio al mejor largometraje: O Processo (Maria Augusta Ramos)
  • Premio especial del jurado al mejor largometraje: Ex Aequo Bixa Travesty (Claudia Priscilla y Kiko Goifman) y Of fathers and sons (Talal Derki)

COMPETICIÓN LARGOMETRAJE FUGAS:

  • Premio al mejor largometraje: Fán Dòng (Zhou Tao)
  • Mención especial del jurado al mejor largometraje: Good luck (Ben Russell)

COMPETICIÓN LARGOMETRAJE NACIONAL:

  • Premio al mejor largometraje: La grieta (Irene Yagüe y Alberto G. Ortiz)
  • Mención especial del jurado al mejor largometraje: Ainhoa: yo no soy esa (Carolina Astudillo)

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