D’A Film Festival 2018: Crónica 1
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Primera crónica desde el D’A Film Festival.

Nobuhiro Suwa, Sang-soo Hong, Šarūnas Bartas, Philippe Garrel… Las primeros días del festival barcelonés D’A han venido cargados de grandes nombres y grandes propuestas, dejando el listón muy alto frente a las próximas jornadas del festival.

La admiración de Nobuhiro Suwa por la Nouvelle Vague le ha llevado a contar con el mítico Jean-Pierre Léaud para su último trabajo, una emotiva película sobre el choque entre un consagrado actor y unos jovencísimos aspirantes a cineastas con una visión inocente y entusiasta del medio (con razón Nobuhiro Suwa, presente en la única sesión en la que se proyectó El león duerme esta noche, aconsejaba que nos acercaremos a esta película como si fuésemos uno de estos niños).

La gran baza de El león duerme esta noche es la enorme química que existe entre Jean-Pierre Léaud y los jóvenes protagonistas, que da lugar a escenas improvisadas, frescas y divertidas. Tanto los niños como el propio Jean-Pierre Léaud dan lo mejor de sí en las escenas con un guión menos estricto y de carácter más improvisado, mientras que, en las partes más guionizadas, la película flaquea con subtramas menos interesantes que, además, suelen ir acompañadas de una música demasiado efectista y cargante.

Tras la proyección, Nobuhiro Suwa aclaró ciertos aspectos de la película, como que fue Jean-Pierre Léaud el que le propuso cantar Le Lion est mort ce soir, aunque, en un primer momento, la cantó de una forma tan peculiar (tal como lo hace en la película) que el director japonés no la consiguió identificar. Ante la esperada pregunta sobre las semejanza con la película de Albert Serra, Nobuhiro Suwa aclaró que las escenas del rodaje al inicio de la película están influidas por sucesos reales que le ocurrieron a Jean-Pierre Léaud durante la grabación de La muerte de Luis XIV, como el hecho de que no supiese cómo debía interpretar su muerte o que no tuviese claro a qué cámara mirar, lo que nos permite trazar un interesante diálogo entre las dos películas.

Pese a sus imperfecciones, El león duerme esta noche no deja de ser una de las películas más interesantes de la presente edición del D’A y, probablemente, será uno de los estrenos del año.

The day after

Para The Day After, una de las 3 películas que Sang-soo Hong dirigió el pasado año, el director coreano vuelve al blanco y negro para contarnos una historia sobre celos, engaños y confusiones, protagonizada por un hombre casado que gestiona de forma cobarde y patética su aventura amorosa (y, en general, su relación con las mujeres).

Hong Sang-soo, como de costumbre, no necesita prácticamente nada para rodar su película, tan sólo 4 actores y apenas unas pocas localizaciones. Gracias a un buen trabajo de guión en consonancia con una buena dirección de actores, la película atrapa al espectador con extensas escenas de mordaces diálogos y discusiones cuyo dramatismo queda eclipsado por el patetismo, llevando a situaciones cómicas.

El director coreano sigue desarrollando sus particulares narrativas, en cierta forma confusas, como cuando utiliza flashbacks para crear paralelismos entre la relación del protagonista con su ex amante y su relación con la nueva empleada, o cuando repite un diálogo en el tramo final de la película debido al olvido del protagonista.

Se trata, en definitiva, de una nueva muestra del enorme talento de Hong Sang-soo, que, gracias a su voz propia, se ha convertido en uno de los directores más relevantes de las últimas décadas. Tanto The Day After como La Cámara de Claire, otra de las películas que rodó durante 2017, se pueden ver aún en el D’A el próximo fin de semana (sábado y domingo, respectivamente).

Frost

Se hace extraño cuando el cine retrata conflictos bélicos cercanos en el tiempo, o, como en el caso de la guerra del este de Ucrania, un conflicto que a día de hoy aún no se ha resuelto. Lo que podría haber sido una película de corte moralista y lacrimógeno o un film de acción superficial y vacío, se convierte, gracias al consolidado estilo rodando del director lituano Šarūnas Bartas, en una bella experiencia con tono de road movie.

En Frost seguiremos a Rokas e Inga, una pareja de jóvenes lituanos que viaja a Ucrania con una camioneta cargada de material humanitario. Durante la primera mitad del trayecto, todo transcurrirá con calma ya que no se acercan a las zonas en disputa, pero, poco a poco y de forma inconscientemente arriesgada, irán introduciéndose en el corazón del conflicto.

En esta ocasión, Bartas se aleja del tono introspectivo y pausado de Peace to Us in Our Dreams, su anterior trabajo, y realiza una película más dinámica y compleja, con diálogos menos dispersos. Todo ello rodado soberbiamente y con numerosos aciertos formales, como las hermosas composiciones con los fríos paisajes de la zona, la escena de un viaje en coche con la que crea imágenes propias de una película de Stan Brakhage o el desolador zoom out final.

First reformed

Era complicado no acercarse con recelo al último trabajo de Paul Schrader tras dos películas de acción protagonizadas por Nicolas Cage que cosecharon malas críticas. Sin embargo, First Reformed supone una sólida propuesta y está siendo catalogada, con razón, como una de las mejores películas del director y guionista estadounidense.

En First Reformed, conoceremos la historia de un capellán que acude a ayudar a una mujer preocupada por su marido, un activista por el medio ambiente que está tan obsesionado con la causa que ha perdido toda esperanza en el futuro de la humanidad y se niega a traer un niño a un mundo condenado por el cambio climático. El sacerdote se esfuerza en intentar consolarlo, pero las ideas de este activista acaban calando en él y comenzará a preguntarse si Dios podrá perdonarlos por destruir el medioambiente.

Los aficionados del cine de Bergman no habrán podido evitar conectar esta historia y sus personajes con los que el director sueco plasmó en Los Comulgantes, una película de 1963 en la que un pastor protestante en plena crisis espiritual se ve incapaz de consolar a un campesino obsesionado, en lugar de con el cambio climático, con el estallido de una guerra nuclear, corriendo al final la misma suerte que el activista de la película de Paul Schrader.

First Reformed, rodada en formato académico, destaca por la quietud de sus tomas fijas, generalmente largas, así como por la notable actuación de Ethan Hawke en el papel del capellán. El guión es bastante correcto, aunque la última parte no casa muy bien con el tono de la película y el anticlimático desenlace es, cuanto menos, desconcertante.

Amante por un día

Amante por un día, el último trabajo del veterano director francés Philippe Garrel, nos cuenta una sencilla historia en torno a la complejidad de las relaciones amorosas, que protagoniza su propia hija, Esther Garrel, a la que pudimos ver recientemente en Call Me by Your Name.

En general nos encontramos con una dirección elegante, unos diálogos bien construidos, personajes bien definidos con un esbozo coherente de su psique, así como unas buenas interpretaciones y una gran química en escena entre las dos protagonistas.

Resulta interesante contrastar la visión cómica-patética del amor de Sang-soo Hong en The day after con la seriedad con la que lo aborda Philippe Garrel, quién, además, ha sido quizás demasiado indulgente con el personaje masculino, mientras que ha retratado a las dos protagonistas femeninas desde la inestabilidad y la dependencia.

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