Críticas: Liga de la Justicia

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Sobre el miedo.

Es algo inusual que una película pueda quedar sintetizada en su secuencia de post-créditos pero, sin embargo, Liga de la Justicia no es una excepción a tal posibilidad. Pensemos en refranero y el recurrente «culo veo, culo quiero» para remarcar la necesidad del universo cinematográfico de DC Comics de instaurar una franquicia siguiendo el ejemplo comercial —que no creativo— de una competencia conformada por Los Vengadores y X-Men. Todo el mundo, héroe o villano —o megalómano con un Razzie y la cabeza como un culo—, desea tener su propia ‘Liga’… Lo importante es tener una ‘Liga’, el resultado (y el culo) nos da igual. Retorzamos la cinta desde esos post-créditos a su propio comienzo. La propuesta de Zack Snyder —y la porción que ha aportado Joss Whedon— trata sobre el miedo y seres infernales que se ven cautivados hacia el mismo. ¿Se trata de una analogía de esos filmes del Universo extendido de DC Comics fusilados en Rotten Tomatoes y objeto de burlas y memes en internet? ¿Representan los haters y los críticos de cine hostiles a esos parademonios amenazadores que se ven atraídos, cual escualos por la sangre, hacia los temores de directores —y actores— por el escarnio público? Sea como fuera, da la impresión de que en los despachos de Warner Bros. han cogido esa (in)directa y ya en Wonder Woman —pese a su monumental desaguisado argumental— se detectaba otro tipo de sintonía y percepción creativa. Era hora de reinventarse o morir… aunque, sin embargo, Liga de la Justicia no sea más que un filme prototípico/tópico y absolutamente lineal que no asume ninguna clase de riesgos. Pensemos en que la producción ha sido víctima de una serie de accidentes y terrores de los productores y la consecuencia directa ha sido la llegada de Whedon como mordaz revés del destino. ¿O no es anecdótica la casualidad —y necesidad— de replicar esa otra exitosa ‘Liga’ de la competencia? Por supuesto y pese a todo, el miedo es nuevamente el eje. Y no hablamos de una puntuación de un sitio web dedicado a medir la calidad de las películas sino de fracasar en taquilla como La momia de Alex Kurtzman y hacer plantearse a un gran estudio la continuidad de un ‘universo’ entero…

Ese miedo perceptible en la Liga de la Justicia encaja en las actuales mecánicas de la peor versión del mainstream: ruido, pirotécnica y confusión equiparables al desbarajuste visual y lagunas argumentales. Son las reglas del juego. Quizás sí se pudieran añorar los riesgos previos de Snyder por conceptuar una lectura claramente religiosa y, aunque [SPOILER que se espera hasta el apuntador sobre Superman] facilita una manifiesta variación sobre la creencia religiosa cristiana, el filme trata de sobrevivir a réplicas de un mismo conflicto. Todos nuestro superhéroes no son más que lobos solitarios que viven sus propias luchas personales y tratan de construir un gran equipo ante un mal mayor y común. Juntos son más fuertes. O, lo que es lo mismo, nada nuevo bajo el sol del blockbuster o, al menos, que sea sustancial. El libreto mueve las piezas para que el grupo establezca su propio orden interno y cohesión entusiasta por librar una batalla frente a una amenaza letal. La existencia del planeta que todos habitan peligra y no es tiempo de dramas nihilistas. Barry Allen (Ezra Miller) va a ejercer como bufón para romper las rígidas costuras de seriedad del relato mientras que, por el contrario, las aportaciones de Arthur Curry (Jason Momoa) o Victor Stone (Ray Fisher) no dejan de remarcar la ligereza e intrascendencia del conjunto. ¿De verdad que el fandom puede crear algo de ‘hype’ con este Aquaman —en versión camionero al margen de las reglas— o un Cyborg que lucha por recuperar su humanidad frente a un perverso lado oscuro que compendia su propia creación? De este modo, todo el peso dramático queda en manos de la relación/tensión sexual/desacuerdos de Bruce Wayne y Diana Prince para crear una fuerza que pueda paliar la pérdida de Superman y el luto que parece haber atraído a esos seres sedientos de miedo. Los problemas son otros mayores. La razón es que Steppenwolf podría considerarse como uno de los peores y más flojos villanos que se recuerdan en el subgénero y cuyo único interés es aquel que pudiera dejar al nombrar la palabra mágica de cara al futuro de la saga: Darkseid. Si algo podía mejorar a Malekith el Maldito es este monigote con ojos y un hacha gigantesca cuyo vocabulario y labia es de sobra superado por un Decepticon en horas bajas.

Requetevista hasta la saciedad y olvidable hasta que aterrice el nuevo producto de la franquicia, considero que Liga de la Justicia queda retratada por sus propias referencias. Precisamente Barry Allen detalla que toda resurrección puede tener un lado oscuro, tal y como Cementerio de animales aportó a la cultura popular. Todo regreso de la muerte puede traer consecuencias y el sujeto es capaz de perder una porción de su alma… En cierta medida, Batman v Superman: El amanecer de la justicia y Escuadrón suicida fueron la muerte —y perdición— mientras que su continuación desea renacer sin importarle el precio a pagar para cumplir aquello que ha prometido a sus fans. La fórmula, desde luego, está desgastada y el efecto es cansino y anodino para cualquier seguidor del subgénero —e incluso fan de El señor de los anillos ante unos evidentes y ya nada descarados plagios pero, no obstante, la propuesta trata de ser más que un eco y réplica de esas otras ‘Ligas’ de la competencia. Todavía le queda mucho camino de estar a la altura de las circunstancias y redimirse a través del caos que genera todo apocalipsis; porque no deja de retratar ese espectro implícitamente desordenado y exagerado de toda catástrofe planetaria. Sobre tal proposición, únicamente queda la búsqueda del humor y la humanidad en sus protagonistas para tratar de salvar algo de toda esa gran porción argumental desechable que no es más que una repetición de otras películas. Tal vez —y nuevamente— la cinta nos hable desde sus secuencias y el comienzo en el que Superman contestaba a las preguntas de unos niños que le grababan con sus teléfonos inteligentes sea otra de las claves. ¿Qué es lo mejor del planeta Tierra? ¿Exactamente de qué planeta Tierra hablamos del multiverso? En la Tierra-1 de las series de The CW da la impresión de que las cosas son mejores en todos los aspectos. Incluso Kara Zor-El en Tierra-38 parece alzar el vuelo en su tercera temporada… En realidad, hay otros mundos en los que el miedo no es el motor de las decisiones creativas y, lamentablemente, Liga de la Justicia confirma ser un producto nacido de los temores, necesidades, accidentes y circunstancias. No obstante, siempre hay algo peor… porque siempre nos quedará el horror. O sea, Steppenwolf.

APUNTES BASTARDOS:

—Me parece vergonzoso que en ningún momento de Liga de la Justicia se diga el nombre de Martha. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Es que los productores temían que el público señalara a la pantalla a lo Nelson Muntz y soltase su característica carcajada al mencionar el nombre de las mamás de Batman y Superman? ¡Me da lo mismo! Yo tengo una palabra (o dos) para definir todo esto: HA! HA!

—El enchufe es el sistema de vida de este universo. Ya Clark Kent fue enchufado en el Daily Planet con todo el descaro del mundo. En Liga de la Justicia comprobaremos horrorizados que por tener ‘enchufe’ te salvan de una despiadada hipoteca, te enchufan en el cuerpo forense del Departamento de Policía de Central City o te resucitan con las bolas ‘cuadradas’ de dragón por ser amiguito/familiar de… ¡Hasta el Linterna Verde que aparece en la película tiene enchufe! Yo tengo una palabra (o tres) para definir todo esto: SHAME! SHAME! SHAME!

—Todo lo referente a Steppenwolf es completamente ridículo. ¿Qué conflicto tiene exactamente? ¿Por qué no atacó la Tierra antes de que llegara un kryptoniano para convertirla en su hogar? ¿Qué le impedía hacerlo? ¿Por qué las Caja Madre parecen teseractos plagiados de la competencia? ¿Dónde está la demanda por copyright? ¿Por qué ese lamentable villano vino acompañado de un ejército de mosquitos extraterrestres y no dejaron a la niña rusa fumigarlos a todos? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? En resumidas cuentas:

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 STEPPENWOLF ES LO PEOR

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        (\__/) ||

        (•ㅅ•) ||

        /   づ *

*Fui víctima del hacha del cutre de Steppenwolf.

—¿Me puede decir alguien qué hace exactamente James Gordon en toda la película? ¿Encender la Bati-señal? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad?

—Parafraseando el ya parafraseado mejor crítico de este país, que se autoparafraseó a sí mismo, podemos vestirnos de hater y resumir la propia película en que «sale un personaje sin el menor interés al que interpreta horrorosamente un actor negro».

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