FICX 2015: Día 5

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Os olhos de André

Seguimos con las familias en el FICX.

Otra de las propuestas de Convergencias llegaba de la mano de uno de los críticos más jóvenes (y con más talento, añade la que esto escribe) del panorama de la crítica actual de nuestro país. Jesús Choya, director de la web La llave azul, presentaba la película portuguesa Os olhos de André junto a su director António Borges Correia. A medio camino entre el cine naturalista y el documental, el director no narra una historia sino que observa a los miembros de familia desestructurada e incompleta debido a un hecho completamente aleatorio, reconstruir, o más bien rememorar, un momento aparentemente intrascendente pero importante en sus vidas. La mirada del adolescente André, confusa ante la burocracia del mundo adulto y todavía infantil ante las agresiones verbales de sus compañeros de fútbol, le sirve a Borges para percibir la realidad cotidiana desde una perspectiva inocente, sin juzgar ni predisponer al espectador nada más que para ser otro testigo pasivo de sus vidas. El director cuenta además con las personas reales que forman parte de la familia que protagonizó esta historia en un pueblo al norte de Portugal, para potenciar más si cabe la sensación de naturalidad que también imprime a través de las imágenes.

Iraqi Odyssey

Iraqi Odyssey

En Iraqi Odyssey la familia vuelve a ser el centro del relato que construye su director, Samir, para narrar a través de las vidas de los miembros de la suya las últimas décadas de la historia de Irak. Nuestra primera incursión en la sección DocuFICX de este año se abre con la candidata por Suiza a optar a la carrera por el Oscar a la mejor película documental. Una película que, como decíamos, utiliza a varios de los familiares del director como representantes de una población que tuvo que emigrar hacia distintos puntos del planeta para huir de la dictadura de Sadam Hussein. Mientras hace un repaso por las historias personales de sus abuelos, padres, tíos, primos y hermanos, va mostrando con imágenes y videos de archivo las diferentes etapas por las que el país árabe ha ido pasando durante la segunda mitad del siglo XX y lo que llevamos del XXI. Sin duda lo más interesante del documental es el combinar esa visión objetiva, a través de la documentación que aporta, de los hechos históricos que han ido llevando al país de una ruina a otra, junto con la subjetividad de personas que vivieron esos mismos hechos. Sin embargo, cuando Samir trata de incidir en los temas familiares exclusivamente, sin que éstos aporten al desarrollo de la película ningún dato para entender los cambios políticos y sociales en el país, la película pierde fuelle a favor de un sentimentalismo y una historia más centrada en las emociones del director. Casi al final del film, algunos miembros de la familia abren un debate sobre el futuro de Irak con el que por un momento parece querer tomar un rumbo hasta entonces no desarrollado, y con el que la película podría haber generado un discurso totalmente distinto y bastante más interesante. Lástima que no dure mucho ese momento.

Umrika

Umrika

Umrika por su parte habla de la separación, de la búsqueda de un futuro mejor y de la desilusión por no alcanzar las expectativas de ese futuro. La esperanza del sueño americano que desde niños los habitantes de una pequeña aldea hindú han tenido siempre como referente a través de las películas de Hollywood, es el punto de partida de la película de Prashant Nair. Umrika se abre con una despedida y se cierra con un punto de ilusión ficticio para una mujer que espera noticias de un hijo que nunca van a ser reales, que todos a su alrededor van a procurar que tenga para no despojarla de sus deseos. Casi como una traslación del engaño que Daniel Brühl representaba para su madre en Goodbye Lenin, la película se vale de los engaños para criticar una sociedad marginal y la fantasía de un mundo ideal que realmente no existe. La cuestión es que Nair no arriesga en esa crítica, no deja de contar un drama familiar sin conflictos serios y con la incursión de un humor demasiado plano para poder ni siquiera considerarla una comedia sarcástica.

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