FICX 2015: Día 3

Escrito por

Twitter icon

Risttuules

Tercera jornada del FICX. Risttuules y poco más.

Tercer día ya del Festival Internacional de Cine de Gijón. Sólo tres días y además del cansancio que ya se va acumulando, de momento se repite el patrón que vimos el año pasado en el que, por ahora, los mejores trabajos que se están proyectando pertenecen a la sección más joven del festival, Convergencias, mientras que la Sección Oficial no termina de despuntar más allá de las dramedias de Ripstein y Silva.

Hoy tocaba otra sesión de Convergencias y dos películas de la Sección Oficial, comenzando por la marroquí Much loved. Tras el fantástico trabajo que realizó Nabil Ayouch al retratar a una juventud perdida en los barrios marginales de Casablanca que acaban por abrazar el fundamentalismo más radical en Los caballos de Dios, se embarca en el mundo de la prostitución a través de la mirada de cuatro chicas que ejercen como tal para sobrevivir mientras encuentran un hombre rico que las pueda mantener. Much loved no escatima en escenas y diálogos especialmente subidos de tono para una producción árabe, pero pronto comienza a repetir una y otra vez el mismo esquema de fiesta – sexo – machismo – compañerismo entre las mujeres, sin que, aparte de este último aspecto, se llegue a profundizar en las causas y consecuencias de un mundo tan sórdido como ese. Es más, se limita a ofrecer obviedades que en algunos casos están demasiado traídas por los pelos, olvidando cuestiones tan importantes como la visión que de las mujeres y la prostitución se tiene en un país en el que, precisamente, la película ha sido censurada, su director amenazado y su protagonista desgraciadamente agredida por ella. Poca denuncia para una premisa tan proclive a originarla.

Much loved

Much loved

Partiendo de unos hechos reales pero casi desconocidos, consecuencia directa de la segunda guerra mundial, el director danés Martin Zandvliet narra en Land of mine una historia de acercamiento entre posturas enfrentadas debido a la sinrazón de la guerra. Tras la victoria por parte de los aliados contra la Alemania nazi, se descubrieron varias zonas minadas en las playas de Dinamarca que los jóvenes soldados alemanes capturados por el ejército danés fueron obligados a limpiar, bajo el terrible riesgo de ser víctimas de alguna de esas minas. Zandvliet rueda con buen pulso la historia de 14 de estos prisioneros que, bajo las órdenes de un militar danés extremadamente estricto, trataron de encontrar todas las minas enterradas, mientras la relación entre aquel y los soldados se va haciendo cada vez más cercana al compartir unos sentimientos más parecidos de los que a primera vista se podían suponer. Al final, queda una película amable, un canto a la humanidad por encima de conflictos bélicos, bastante repetitiva y con momentos en extremo sentimentales. Bien, sin más.

Land of mine

Land of mine

¿Qué decir de Risttuules? ¿Qué decir además de que es una película que duele, como dijo al presentarla el crítico David Tejero, responsable de que la película de Martti Helde – escandalosamente joven para ser el artífice de una creación como Risttuules, Martti Helde – forme parte de la sección Convergencias del FICX? Duele al mostrar un episodio de la historia del siglo XX tan siniestro como la limpieza étnica de Letonia, Lituania y Estonia por parte de Stalin entre 1940 y 1941. La deportación de miles de ciudadanos de las tres repúblicas bálticas hacia zonas inhóspitas de Siberia es el contexto en el que se encuadra Risttuules y el hilo conductor son las cartas que Erna, una de las deportadas, escribió a su marido durante los años que pasó en uno de los gulags de la región siberiana. Duele también su puesta en escena; sus planos secuencia con la cámara moviéndose lentamente a través de los personajes que componen los tableaux vivants con los que narra visualmente la historia; duele por la sensación que transmiten del tiempo detenido en el gulag mientras ofrece pequeñas y sutiles pinceladas de unas vidas que siguen latiendo casi sin aliento a pesar de esa detención, de esa paralización de la existencia que llega sin avisar. Duele esa voz en off de Erna, resignada y esperanzada a la vez, preguntándose cómo definir el dolor más grande que una persona puede sufrir. ¿Qué decir de Risttuules? Simplemente que hay que admirarla como se admiran las obras de arte que, cuanto más duelen, más intensa es la fascinación que provocan.

Risttuules

Risttuules

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *