Festival de Málaga: día VIII y palmarés

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a cambio de nada

Biznaga de oro para A cambio de nada, que también suma mejor dirección

Cómo sobrevivir al Festival de Málaga. Pues no sé si soy el más indicando para contestar a esta pregunta porque no sé si lo he conseguido. Han sido ocho días muy muy muy largo, en los que el peso del bajo nivel nos ha sentado como una losa. Al menos hemos aguantado hasta el final gracias a la mejoría en las últimas fechas pero quién sabe que hubiera sido de nosotros con el orden inverso. En líneas muy generales: la sección oficial ha compilado desde lamentables preestrenos por obra y gracia del patrocinador, buenas intenciones con buenas actuaciones pero planas ejecuciones y thrillers pasados de vuelta cuya mera existencia ya es suficiente misterio. Y con todo eso, fue la que más destacó gracias a la humanidad de Daniel Guzmán y la espontaniedad de Jonás Trueba. Incluso la homenajeada Isabel Coixet aportó, fuera de concurso, una cinta que nos alegró la mañana. Quién lo hubiera dicho. Zonazine y Documental no estuvieron a la altura, con escasas puntualidades pero sin llegar al mínimo exigible, aunque aquí he realizado un Martín Cuesta al no haber visto ninguna de las películas premiadas en estas dos secciones: Todo el mundo lo sabe en Zonazine y el documental El gran vuelo. Mala suerte.

Y de esta cosecha estos premios. No era demasiado complicado averiguar que Daniel Guzmán había encontrado el punto medio necesario para arrasar en Málaga entre la crítica y el público con A cambio de nada. Por ello se llevo la Biznaga de oro a la mejor película, mejor dirección, mejor actor de reparto y el premio de la crítica. La humana historia de Darío, un conflictivo chico que descubre el mundo bajo sus pies y a su propio ritmo ha convencido. Jonás Trueba con Los exiliados románticos se va con el premio especial del jurado y el reconocimiento a la banda sonora de Tulsa. Dos caminos que son un todo y que deja constancia de que el jurado también se ha enamorado. Del resto, destacar que el debut de Leticia Dolera, Requisitos para ser una persona normal, se salda con premios técnicos y reconocimiento a su guion y cómo el más claro de todos los galardones no hace más que avisarnos del futuro de Natalia de Molina en Techo y comida, cuyo duro tema tocó el corazón de los asistentes y se llevó el premio del público, una excepción ante el historial de comedias premiadas en la Costa del sol. A continuación, el palmarés al completo.

Premio de la crítica: A cambio de nada y mención especial a Los exiliados románticos
Premio del público: Techo y comida
Fotografía: Requisitos para ser una persona normal
Montaje: Requisitos para ser una persona normal
Música: Tulsa por Los exiliados románticos
Mejor guion: La deuda
Mejor guion novel: Requisitos para ser una persona normal
Mejor actriz de reparto: Antonio Bachiller por A cambio de nada
Mejor actor de reparto: Nidia Bermejo por La deuda
Mejor actriz: Natalia de Molina por Techo y comida
Mejor actor: Ernesto Alterio por Sexo fácil, películas tristes y mención especial a Emilio Palacios por Los héroes del mal
Mejor director: Daniel Guzmán por A cambio de nada
Premio especial del jurado: Los exiliados románticos
Biznaga de oro: A cambio de nada

"SÓLO QUÍMICA"

Y como punto final, la organización nos regaló Sólo química, del Alfonso Albacete. Corría el año 2009 cuando dos de las mejores mentes de nuestra generación, Albacete y Menkes, nos ofrecieron Mentiras y gordas, obra cumbre dentro de su género (?). Tras tremendo éxito, el dúo se separó, multiplicando así su capacidad de ofrecer obras magnas. Llegó el año pasado con Con un puñado de besos y, tras tremendo éxito, el Festival de Málaga le ha dado la alternativa a la nueva cinta del compañero realizador. Éste ha correspondido con una autobiografía del propio festival. Su primera mitad es el cuento de Cenicienta aplicado a la fan del Festival de cine de Málaga que grita cual horda enfurecida y comprueba cómo sus sueños se hacen realidad. Desgraciadamente, no existen los cuentos de hadas y la historia decide volar alto, por libre, renunciando a cualquier tono concreto o mínima coherencia, asumiendo que sus personajes son imperfectos y por ello dan bandazos. Todo ello sumando un gran gran gran compromiso social por evitar el cierre de gimnasios, bailar para celebrar o por relatar que el cáncer es un tema emotivo. Una batidora demencial en torno al triángulo amoroso en el que se encuentra nuestra protagonista, entre el famoso actor de telenovelas argentino al que da vida Rodrigo Guirao y el psicólogo escritor presuntamente homosexual pero luego no Alejo Sauras. La emoción recorre mi cuerpo pero ya no salen más palabras por estas manos. Le dejamos la pelota en el tejado a Sergio de Benito, al que hemos querido homenajear con su estilo y a la espera de que su prosa nos deleite y haga la experiencia de ver Sólo química aún más allá.

"SÓLO QUÍMICA"

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