Americana Film Fest 2015: Día 4

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Faults

Al cierre

Tras cuatro días de festival, ha llegado el momento de bajar el telón de la 2ª edición y ya sólo queda saber qué películas serán las ganadoras del premio del público y la mejor película de la sección Next. Todo apunta que Rich hill será la favorita del público, mientras que Buzzard opta a ser la mejor película Next. La cuarta jornada también ha servido para completar la programación de Next que quedaba pendiente con la cinta de terror psicológico Faults (Riley Stearns, 2014) y la biografia del adolescente Abraham Lincoln en The better angels (A. J. Edwards, 2014).

Como decía, la primera película de la tarde ha sido la terrorífica Faults, la única película de género del festival, que deja con muy mal cuerpo. La historia se centra en Ansel Roth, experto de la mente, que es contratado por los padres de Claire para intentar liberarla de una secta. A partir de este momento, la película muta del drama más convencional a una historia de terror psicológico muy potente que da auténtico pavor. Un tratado sobre la fragilidad mental de las personas y como las sectas se aprovechan de estas debilidades para someter a sus víctimas. Una película incómoda, bastante árida por su propuesta y que nos trajo una de las anécdotas del festival. Al finalizar la proyección, una persona del público preguntó si era el único que la consideraba un “mierdón”.  La discusión posterior carece de interés puramente crítico. Sirva la anécdota como ejemplo que Faults no deja indiferente. Por mi parte, me pareció una película fantástica y angustiante a partes iguales. Una de las piezas más interesantes del festival.

Faults

Faults

El segundo plato del día fue The better angels, película del discípulo de Terrence Malick, que ejerce de productor y cuya influencia es evidente, quedando el resultado final como una continuación estética de El árbol de la vida (2011) o To the wonder (2012). Jugando con largos silencios y una exquisita fotografía en blanco y negro muy contrastada, la cinta propone una experiencia sensorial, casi onírica, centrada en la vida de un joven Abraham Lincoln y las complicaciones que tuvo cuando era un adolescente. Bastante irregular en su forma, se pierde entre el preciosismo de la imagen y una trama que pretende convertir a Lincoln en un héroe, una especie de mesías incorruptible que supera cualquier vicisitud y nunca pierde la compostura. Por otra parte, es destacable que Edwards adopte una cierta distancia con un personaje que pese a ser el protagonista de la historia apenas habla (una frase hacia el ecuador de la película) y muchas veces no es ni el centro de la acción, ocupando un discreto segundo plano.

The better angels

The better angels

Hemos cerrado el festival con la sencilla y emotiva Little feet (Alexandre Rockwell, 2013) que nos cuenta la historia de dos niños, Lana y Nico, huérfanos de madre que pasan gran parte del día solos mientras su padre trabaja. Un día deciden que quieren ver el río y, junto a su vecino Nene, empiezan una particular road movie urbana de la que probablemente sea la película más modesta del festival. Rodada en 16mm en blanco y negro, la cinta compone un retrato costumbrista muy entrañable sobre el amor entre dos hermanos y el valor de la amistad. En el aspecto formal, el blanco y negro a veces está coloreado por texto sobreimpresionado en pantalla, del cual no termino de entender el significado a excepción de los momentos en los que no se entiende qué dicen los personajes y el texto lo clarifica. El resto me parece una redundancia innecesaria que, salvo contadas ocasiones, molesta más que aporta algún valor a la película.

Little feet

Little feet

VALORACIÓN DEL FESTIVAL:

Americana ha crecido. De las 12 sesiones del año pasado este año ha llegado a las 36 con una selección más arriesgada que el año anterior. Si en la primera edición optaron por películas de corte más comercial, este año han dejado de lado las concesiones y han apostado por un catálogo poco frecuente en las carteleras barcelonesas. Y la apuesta les ha salido bien, pues el sábado ya superaron los 2.400 espectadores de la primera edición.

Los nombres propios son títulos como Kumiko, the treasure hunter, Cheatin’, Faults o, de manera sorprendente, la discreta The heart machine. Además de dos de las favoritas para llevarse algún premio como son Buzzard y el documental Rich hill. Por su parte, Uncertain terms y Wild canaries son las dos decepciones de un festival que en dos ediciones se ha ganado la etiqueta de indispensable.

Rich Hill

Rich Hill

Parte del éxito reside en el respeto que la organización tiene con el público y la prensa ofreciendo un trato muy cercano acompañado de una programación pensada para todos los públicos, desde los que buscan películas radicalmente de autor, ahí está la malickiana The better angels; como los fans de las series que han podido disfrutar del primer episodio de Transparent y Better call Saul en pantalla grande; pasando por los más pequeños o los aficionados a los cortometrajes que han podido disfrutar de una selección de 5 peliculitas repartidas en diferentes sesiones a modo de prólogo de la película.

Resumiendo, ha sido un fantástico fin de semana de cine que ha servido para descubrir diferentes propuestas del cine indie que de otra forma sería imposible. Terminado el festival, sólo queda iniciar la cuenta atrás para que, ojalá, en febrero de 2016 nos regalen una tercera edición llena de sorpresas. Si el nivel es como el de este año, seguro que volverá a ser una cita imprescindible.

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