Entrevistas: Thomas Cailley

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Thomas Cailley

Charlamos con el director de Les combattants.

Thomas Cailley es uno de los nombres de año o lo es al menos si consideramos como una referencia el circuito de festivales que prosperan bajo el amparo de Cannes. Lo es desde que su ópera prima, Les combattants, se hiciera con (casi) todos los premios en la edición 2014 de la Quincena de los Realizadores. Extraña comedia romántica con campos de entrenamiento del ejército, elementos desatados y una fantástica Adèle Haenel, una actriz que ya nos había dejado sorprendidos en la estupenda L’apollonide y que ahora vuelve a hacerlo en un registro bien diferente. Ella es sin duda lo mejor de la función, pero hay otras preguntas que hacerle a su director Thomas Cailley, así que nos dirigimos al tradicional Hotel Asturias, enclavado entre la Plaza Mayor y el agitado en estos días rompeolas de San Pedro, para realizarlas.

Cinema ad hoc: He escuchado que pasaste unos días, al igual que los protagonistas de Les combattants, en un campamento de entrenamiento del ejército ¿Dio este hecho origen a la película o fuiste a él ya con la idea del film en tu cabeza?

Thomas Cailley: La idea de la película estaba antes. Escribí dos versiones del guión y, después de eso, mis productores me dijeron: “Ya que estás hablando sobre esta situación, ve y mira lo que ocurre en la realidad en uno de estos campamentos”. Así que fui dos semanas a este campo de entrenamiento. Yo había hablado con gente que ya lo había hecho así que estaba bastante bien informado pero creo que ir fue bueno para mí porque pude ver las motivaciones de estos jóvenes, su falta de entendimiento con los oficiales. En realidad todas las situaciones y los diálogos de los personajes están inspirados directamente por lo que vi allí excepto una o dos escenas.

Cinema ad hoc: Así que fue divertido…

Thomas Cailley: Sí, realmente lo fue, en algunos momentos fue difícil no amar la experiencia.

Cinema ad hoc: Has comentado que, en el proceso de casting, Madeleine/Adèle Haenel no fue tu primera sino la única elección posible ¿fue lo mismo con el otro protagonista Arnaud/Kévin Azaïs?

Thomas Cailley: Fue más complicado hallar el actor adecuado para el papel de Arnaud porque sus cualidades no son tan espectaculares, no saltan tanto a la vista como las de Madeleine: es generoso, es un buen chico pero no llama tanto la atención como ella. Así que comencé un wild casting como decimos en Francia, entrevistando a gente por la calle. Vi a cientos, a miles de chicos y no encontraba a Arnaud. Estuve así tres o cuatro meses y, de repente, me di cuenta que uno de los actores con los que ya había hablado en el proceso de casting y había cogido para la película para otro personaje, Kévin Azaïs, era en realidad mi héroe y no me había dado cuenta a primera vista. Así que le llamé, probamos cosas del papel protagonista y fue perfecto, una especie de milagro tras cuatro meses de un casting muy duro.

Les combattants

Les combattants

Cinema ad hoc: Hay una importante presencia de los elementos primarios de la naturaleza en tu película: Tierra, aire, fuego y agua. Y todos están relacionados en cierto sentido con Madeleine, es una especie de brujería ¿buscabas algo así?

Thomas Cailley: Sí, me gusta cuando la naturaleza y los elementos son una extensión de los personajes y elegí el paisaje pensando en ellos, éste está conectado y interactúa con ellos. Tienes razón cuando dices que Madeleine está vinculada a esa gran tormenta que tiene lugar en su primera cita, o con el incendio, ella es un poco como Calamity Jane y más allá de esto, la película está dividida en tres grandes bloques: el primero con la pequeña ciudad en la costa que es el mundo de Arnaud, y su mundo es como él, sin horizontes, plano, con este lago tranquilo, después él abandona su mundo por el de Madeleine, un mundo cerrado, militar, con reglas estrictas, cerrado por montañas y algo más caótico, luego ambos abandonan sus mundos para crear uno propio que tiene algo de utópico, de fantasía, un mundo del bosque con árboles antiguos, como un universo prehistórico. Mi idea es que ellos van buscando el fin del mundo y, en cambio, él le ofrece el inicio de un nuevo mundo.

Cinema ad hoc: También tu película funciona en torno a confrontaciones, a conceptos que se oponen: lo individual y lo colectivo, lo masculino y lo femenino. Continuamente hay estos enfrentamientos…

Thomas Cailley: Sí, hay conflictos pero no drama, en realidad es cierto que, por ejemplo, hay escenas concretas donde se da esto, Madeleine poniendo el pescado en la licuadora o cuando pelean entre ambos, pero el significado de la película se mueve en torno a una existencia filosófica. La cuestión es el significado de sus vidas, cómo van a ser éstas, cuál es el sentido de todo lo que les sucede, así que en realidad es así, hay un montón de conceptos que chocan en este sentido.

Cinema ad hoc: Viendo la película pensaba en el personaje de Madeleine y en el egoísmo que demuestra en buena parte del metraje. No sé si tú pensaste en explicar, por ejemplo mediante el uso de flashbacks, por qué ella tiene esta manera de ser tan peculiar.

Thomas Cailley: Tenía la idea de sus motivaciones pero pensaba que plasmarla no era interesante. En realidad existían versiones del guión donde lo explicábamos pero las descartamos porque si explicas eso, si dices “es que la relación con sus padres esto” o que “en el instituto le pasó aquello”, si haces esto el efecto es horrible, es como si admitieras que tu personaje está enfermo o algo similar. Lo que importa es que ella tiene un problema y tiene que resolverlo de alguna manera. Prefiero dotar al personaje de un tipo de energía y no de cierto tipo de enfermedad psicológica. No quiero que ella cambie, quiero que explore el mundo. Para mí el conflicto está entre el personaje y el mundo, si tratamos de explicar por qué ella es así dándole un contexto familiar, relacional, etc. el conflicto sería entra ella y ella misma y creo que ésa es una manera de hacer espantosas películas francesas. Espantosas películas psicológicas francesas.

Les combattants

Les combattants

Cinema ad hoc: Resulta muy original, en el 90% de películas tendríamos una escena de flashback explicando que sufrió de bullying en su infancia o algo así…

Thomas Cailley: ¿Sabes algo? Veo series actuales como The walking dead y me encantan porque nunca sabes de donde vienen las cosas. No soporto ese rollo psicológico en el que un personaje se cura en cierto sentido y dice: “Oh, ahora puedo ser una buena esposa, un buen marido, etc.”. Es algo horrible.

Cinema ad hoc: Como pasaba en Lost, por ejemplo…

Thomas Cailley: Sí, todos esos flashbacks para explicarlo todo, buff…. (risas)

Cinema ad hoc: Volviendo a la película y al personaje de Madeleine, hay una escena que me llamó la atención. Es cuando salen de noche y después van a la playa a nadar, ella se va y pensaba en que Madeleine quizás hubiera dicho: “puedo nadar más rápido que vosotros” o algo similar. Me parece la primera vez que vemos sentimientos en ella, que no se comporta como un robot.

Thomas Cailley: Yo creo que ella se resiste a sus sentimientos en ese momento porque haber ido a nadar con ellos supone una especie de implicación y para ella es imposible en ese momento dar algo, formar parte de una relación. En realidad yo creo que es como uno de esos momentos en los que has bebido un montón y, de repente, el efecto del alcohol desaparece. Ella se da cuenta de que, quizás por primera vez, se lo ha pasado bien, se ha divertido y le resulta imposible de aceptar porque para ella la vida es una lucha, solamente eso.

Les combattants

Les combattants

Cinema ad hoc: Por último te quería preguntar sobre la importancia que tú le das a los Festivales, en España triunfar en uno de ellos no supone que la película vaya a ser un éxito de taquilla y no sé si en Francia, tras ganar en Cannes, sí supone un espaldarazo de cara al público.

Thomas Cailley: En Cannes hay diferentes secciones y cada una tiene sus reglas propias, cuando Les combattants estuvo en Cannes participó en La Quincena de los Realizadores, que es la única sección abierta al público y, por lo tanto, una oportunidad única de compartirla con los espectadores reales, no sólo con el mundo especializado de la prensa, la industria etc. sino con gente que compra entradas para ver tu película. Creo que ésa es la mejor manera de que el público preste atención a las películas que salen de los festivales, que tengan ocasión de verlas en este entorno también, que los festivales no sean universos cerrados sobre sí mismos.

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