Paris Cinema 2014 (I)

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Décor néo-ég

Sesiones en el Louxor.

Cada vez que me siento en la sala, el señor de la derecha o la señora de la izquierda me hace la misma pregunta: “¿Tú que prefieres el festival aquí en el Louxor o en el MK2?”. Al principio yo decía totalmente convencida: “Yo lo prefiero en el MK2, que podías ver más películas en sesión continua, no como ahora, donde las sesiones están repartidas por todo París y como mucho son 2 al día” Pero claro, cambiar de opinión es de sabios, y con el paso del día y de las sesiones lo tengo más claro: El cine se disfruta más en salas como éstas. Esta joya cultural estuvo cerrada durante años y reabierta recientemente gracias a la insistencia de las asociaciones culturales de la zona que obligaron al ayuntamiento a comprarlo y rehabilitar el edificio de estilo neo-egipcio de belleza sorprende con un exquisito trato personal y con una calidad de proyección de las mejores de Paris. En definitiva, bien vale ver una sola película al día, si se va a hacer en un escenario como este. La cinefilia que desprende el Louxor bien lo merece.

La sesión oficial comenzaba con una de las grandes películas francesas que escondían las secciones paralelas de Cannes 2014: Les Combattants. Thomas Cailley dirige y escribe esta ópera prima que navega entre una comedia romántica, una historia de supervivencia post-apocalíptica o de aventuras, una Teen-movie y el retrato del último verano antes de comenzar la edad adulta. Ya solo por esta mezcla de géneros, temas e ideas, tan bien hilvanadas y conseguidas, la película merece la atención del espectador curioso y hambriento de pequeñas grandes historias. Por un lado tenemos a Arnaud (Kevin Azaïs en su primer papel como protagonista) que tras la muerte de su padre tiene que implicarse más en la empresa de madera familiar, posición que acepta debido a su falta de ambición. De casualidad, el camino de Arnaud se cruza con el de Madeleine (La bella y talentosa Adele Haenel) joven arisca, masa de músculos y determinación, solo tiene un objetivo: Prepararse lo mejor posible físicamente y mentalmente para sobrevivir al fin del mundo. A partir de este encuentro, Arnaud sigue a Madeleine en su locura,  enamorado, se deja guiar hacia ese destino que sólo ambos ven. Estos dos solitarios que ven su presente vacío y su futuro difuso, señal suficiente para ellos de que el fin del mundo se acerca, Les combattants es simplemente la historia de dos adolescentes que enfocan su vida a sobrevivir una vida que no viven, pero también es una ópera prima arriesgada y original, un OVNI por la mezcla de géneros tan improbable, una comedia tierna y entrañable, unos personajes sensibles que generan complicidad inminente con el espectador, una Adele Haenel redescubierta como una gran actriz de comedia, casi sin querer y por supuesto, Les Combattants es una de las películas francesas más interesantes que se van a pasear por las salas del hexágono este año.

Les combattants

Les combattants

Dentro de “Basado en hechos reales” nos podemos encontrar desde las más horrorosas producciones audiovisuales, hasta algunas de las grandes obras maestras de la historia. Ambos casos parten de una realidad que sorprende, que cautiva, que da miedo, que enamora, hechos  increíbles que bordean la realidad humana, las típicas historias más propias de la mente de un guionista que de los vaivenes de la vida y sin embargo, lo que las diferencia es la mano con la que son dirigidas y por la inteligencia del autor para tratar los hechos. Por eso, este retrato que realiza el chileno Alejandro Fernández Almendras forma parte de las segundas. Por su capacidad para dirigir este thriller de autor pausado, con una tensión que no para de crecer, una atmósfera enrarecida, con largos planos en donde la cámara está siempre donde tiene que estar y con algunas escenas que sólo pueden ser definidas como magistrales. Una historia de venganza pausada, de orgullo herido, de remordimientos y culpa, una crítica a la Justicia y el peligro o la necesidad que supone impartirla uno mismo, el retrato de un hombre gris que lo pierde todo y que por tanto no tiene miedo a nada.  En una de las escenas claves de la película, el delincuente que acecha al protagonista le dice “Matar a un hombre no es tan fácil” esa frase es una advertencia, quizás el acto cargado de odio y rabia cual Dustin Hoffman en Perros de Paja es sencillo, vivir con ello ya no lo es tanto. Y eso es algo que nuestro protagonista aprenderá, mientras fuma su último cigarrillo antes de enfrentarse a sus actos. A veces el cine, tiene la magia de elevar la realidad.

Matar a un hombre

Matar a un hombre

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