Especial Mundial 2014: Grupo A

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Ghiggia

Brasil y los sueños que se fueron.

Si hablamos de la pantalla de cine como un espacio mítico, rectángulo donde no se proyectan en realidad películas ajenas a nosotros, sino donde más bien se plasman y reconocemos la suma de nuestras angustias, miedos, ilusiones… tanto como individuos como sociedad o especie, trazar un paralelismo con el más amplio rectángulo futbolístico parece casi inevitable. Resulta así difícil imaginar otro país que no sea Brasil donde esta alquimia que convierte los espacios físicos en campo de sueños sea más percibible, sobre todo cuando éstos se rompen con un punterazo de Ghiggia en el mismísimo Maracaná o con Gentile destrozando en el viejo Sarriá la canarinha de Zico, y deviene obligado retomar la insobornable realidad de la corrupción política y las favelas de Rocinha y Santa Marta. De esta disfunción entre lo que vivimos y lo que soñamos habla El año que mis padres se fueron de vacaciones (O ano em que meus pais saíram de férias – Cao Hamburger, Brasil 2006), y es que siempre que exista un soñador habrá quien calcule la mejor manera de aprovechar esos sueños en su propio beneficio. El pecado nunca está en el que anhela ni en el sueño en sí, al fin y al cabo todos tenemos nuestro espacio mítico, sino en el que usufructa, el que vampiriza, los enemigos siempre fueron los hombres de gris.

 Martín Cuesta

Grupo A

 

 

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