Nocturna 2014: Día 3

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The Sacrament

Entre transgresiones de los códigos de género ha andado hoy nuestro tercer día en el Festival Nocturna. Una jornada que se abría con la presentación del libro La matanza de Texas de Rubén Higueras, en el que se analiza de una manera exhaustiva la película del mismo nombre dirigida por Tobe Hooper en 1974, y a la que el propio Hooper ha acudido como invitado de excepción. De todo lo que ha contado el director tejano en la rueda de prensa y en encuentros que ha ofrecido más tarde a los medios, os hablaremos en breve, pero hoy toca hablar de tres películas que como decía, quebrantan los códigos más estrictos del género fantástico y de terror, provocando no pocas insatisfacciones entre el público.

Comenzando por The Sacrament de Ti West, una cinta que viene avalada por sus buenas críticas en festivales como Sitges o el FANT de Bilbao, que a modo de falso documental se adentra durante dos días en una secta a través de dos reporteros que tratan de ayudar a un amigo a localizar a su hermana. Basada en hechos reales que ocurrieron en una comunidad cerrada llamada Jonestown en 1978, The Sacrament nos muestra el horror que se esconde tras la idílica sociedad que un gurú a quien llaman Padre ha construido para sus fieles, apartada totalmente de la vida civilizada. Los periodistas realizan una serie de entrevistas a los habitantes de Eden Parish, que así se llama la comunidad (por no decir secta), extrayendo de ellos solamente una sensación de felicidad máxima por vivir allí. Es cuando consiguen entrevistarse con su líder, cuando la película comienza a inquietar con la entrada en escena de Padre, un carismático personaje capaz de embaucar con la palabra a cientos de adeptos y que no claudica ante ninguna de las preguntas más insolentes de los reporteros. Las vivencias de los dos extraños durante el día y la noche que pasan allí, todo lo que descubren y el terrible desarrollo de los acontecimientos, son más que suficientes para mantener el interés del espectador, contando además con unas actuaciones absolutamente creíbles entre las que destaca la de Gene Jones dando vida al escalofriante Padre. Lo que sucede con la película de West es que el formato que utiliza para narrar su historia, se abandona muy probablemente de forma consciente a mitad de la película, creando una confusión innecesaria para el espectador. Usando la técnica del recurrente found footage, la película transcurre a través de lo que los reporteros van grabando con su cámara y lo que el hermano de la mano derecha del líder de la secta con la suya, de manera que la intención del director de recrear los hechos tal como sucedieron, toma forma plenamente. Pero llega un momento en la película en la que, sin abandonar la idea de que son dos cámaras las que están recogiendo todo lo que sucede, de repente sí olvida la continuidad de un montaje acorde con el lenguaje narrativo que requiere, y empieza a filmar de una manera más convencional ofreciéndonos planos que difícilmente podrían formar parte de una grabación con una sola cámara. Es ahí cuando con esta decisión de romper con el esquema que desde un principio había establecido, y que evidentemente implica un ánimo de epatar, la película pierde fuelle y sobre todo credibilidad cuando precisamente se trata de llevar a la pantalla unos hechos que ocurrieron realmente. Nos deja pues un agridulce sabor de boca la película de Ti West, de la que esperábamos que como mínimo nos sorprendiera muy favorablemente.

The Sacrament

The Sacrament

Sin dejar la Sección Oficial Nocturna, asistimos a la presentación de la nueva película de los guionistas y directores que se hacen llamar The Vicious Brothers, Extraterrestrial. Otra película que comienza llevando un camino, quizá demasiado trillado dentro del cine fantástico, que trata de innovar o de seguir la senda que abrió la estupenda La cabaña en el bosque, pero se enreda dentro de sus propios giros imposibles que le impiden alcanzar el nivel que aquella consiguió. El argumento es simple, como en la película de Drew Goddard, un grupo de cinco jóvenes se dispone a pasar un fin de semana en una cabaña en el bosque, a saber: una parejita, la mejor amiga de la chica, el amigo graciosillo y la rubia tonta. Vamos, lo que viene siendo el grupo perfecto para este tipo de cosas. Pero esta vez, en lugar de encontrar en el sótano a la encarnación del mal, resulta que la amenaza viene desde el espacio exterior. Unos alienígenas se empeñan en acabar con ellos para vengarse de la protagonista que ha matado a uno de los suyos. El desarrollo de la historia es el mismo de siempre, sustos, persecuciones, la rubia tonta que es la primera en caer (o más bien en ser abducida), desquiciamientos varios y entre medias la aparición estelar de Michael Ironside, que por supuesto conoce perfectamente el motivo por el que estos aliens se llevan a la gente. Así discurre la película, a la que quizá le falta un poco más de mala leche para despertar más risas de las que ya provoca conscientemente, hasta el tramo final en el que absolutamente todo el tono cambia por completo pasando de ser una película de terror juvenil más que correcta a toda una sucesión de despropósitos que, entonces ya sí, desencadenan una serie de carcajadas provocadas por la absurdez de los mismos durante los infinitos finales que propone. Simpática y demencial, en el peor de los sentidos, a partes iguales.

Extraterrestrial

Extraterrestrial

Y mientras en la sala 1 de los cines Palafox se asistía a la premiere de la nueva aventura de Tom Cruise, Al filo del mañana, hemos optado por ir contracorriente y enfrentarnos a nuestra primera incursión en la Sección Madness de este año. Sin duda ha sido toda una sorpresa el encontrarnos en la sección que se supone más loca y divertida, una película como Savaged que de fiestera tiene poco, aunque sí nos hemos divertido con lo exageradamente bestia que es. La protagonista de Savaged es Zoe, una joven sordomuda que recorre el país en su coche para trasladarse a vivir con su novio. Al atravesar el desierto de Nuevo México, una pandilla de pueblerinos cazadores de nativos americanos, la ataca y la secuestra haciéndole vivir una auténtica pesadilla entre violaciones y palizas, que acaban con su muerte. Un chamán indio encuentra su cuerpo y realiza un conjuro para devolverla a la vida, con la mala suerte de que se introduce dentro de ella el espíritu de un guerrero apache al que asesinó el bisabuelo de uno de los violadores de Zoe. La chica poseída por este espíritu comienza entonces una brutal venganza contra quienes la maltrataron, asesinando despiadadamente uno a uno a sus captores de las maneras más sádicas posibles. Contando con un presupuesto mínimo, la película alcanza cotas de violencia y sadismo bestiales al mismo tiempo que introduce sin disonancias una historia de amor muy tierna, el drama que vive Zoe que no acaba con su venganza, la crítica hacia el racismo en la América profunda, y lo paranormal sin que, como digo, afecte al conjunto. Cierto es que su humor es demasiado negro cuando lo que se espera de una historia de venganza como esta sea precisamente la mitigación del horror de la violencia con episodios humorísticos, pero es esta nueva fractura en las reglas del cine de terror la que, esta vez sí, sorprende y para bien.

Savaged

Savaged

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