DocumentaMadrid 2014: Día 1

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La fortaleza

Madrid, capital del documental.

La decimoprimera edición del Festival DocumentaMadrid continúa con más fuerza que nunca con su compromiso de exhibir esa otra forma de entender la creación audiovisual que es el cine documental. Tradicionalmente considerado un género menor con respecto a la ficción, las nuevas formas de utilizar el lenguaje cinematográfico para reflejar la realidad están dando pie en los últimos años a propuestas innovadoras y francamente interesantes con la sana ambición de llegar a un público más amplio. Y es en este sentido en el que festivales como el que se celebra en estos días en La Cineteca de Madrid, suponen un impulso enorme para que la empresa de popularizar el documental pueda ser llevada a cabo.

Este año, el festival cuenta con una sección oficial cargada de trabajos de una gran calidad, pero también ofrece secciones alternativas como Panorama del Documental Español, un ciclo paralelo sobre directores de cine llamado Focus on Directors, y una retrospectiva sobre el documentalista suizo de origen español Fernand Melgar. La inauguración de dicha retrospectiva ha sido también la primera película que hemos visto en el festival, una cinta que Melgar rodó entre 2007 y 2008 ganador del Leopardo de Oro en el Festival de Locarno de ese año, La Fortaleza. Melgar se introduce en un centro de refugiados de Suiza en el que cientos de personas esperan para conseguir asilo en el país, de una manera objetiva mostrando el día a día de los trabajadores y los extranjeros que allí conviven. Frente a su cámara van pasando historias dramáticas, y a menudo trágicas, que los que recaen en el centro cuentan a los encargados de decidir su destino, historias cargadas de emoción en la que parece que en algunos momentos trata de recrearse pero que utiliza para contrastar con la aparente frialdad de quienes cumplen con la burocracia de su trabajo. La película que no ha podido ser nunca proyectada en algunos países de África y oriente, por temor a las represalias contra quienes ofrecen sus testimonios sobre matanzas, guerras y corrupción gubernamental a cara descubierta, tiene durante todo el metraje un halo amable, y por qué no decirlo algo tramposo y manipulador en su montaje, pero bajo el que según su director se esconde más violencia en las sonrisas de los funcionarios que entregan a los refugiados sus cartas de traslado a otros centros que en las propias historias que estos cuentan.

Fernand Melgar, que está estos días en DocumentaMadrid para presentar su retrospectiva, no pretende con La Fortaleza emitir un juicio de valor y se muestra tan neutral como la propia Suiza, tratando simplemente de alimentar el debate político entre los espectadores. Según el director, la problemática de la inmigración política se incrementó sobremanera a raíz de la caída del muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética, haciendo de Europa un lugar extremadamente complejo.

Poslednite Chernomorski Pirati

Poslednite Chernomorski Pirati

Precisamente desde Europa del este se presenta la primera película de la sección oficial que vemos en esta edición de DocumentaMadrid, la búlgara Poslednite Chernomorski Pirati, ópera prima de su director Svetoslav Stoyanov. Partiendo de una historia real y con la interpretación de los verdaderos protagonistas de la misma, Stoyanov construye un largometraje ficcionado hiperrealista sobre unos buscadores de tesoros en una pequeña población a orillas del Mar Negro. Jack es una especie de capo mafioso y una leyenda en el mundo criminal de Bulgaria a quien los delincuentes pueden acudir en busca de cobijo, algo que él aprovecha en su propio beneficio para obligarles a trabajar para él buscando un tesoro escondido desde tiempos de los otomanos en la zona. Una serie de variopintos habitantes del lugar, perdedores y esperpénticos pero tremendamente idealistas, cuentan pasajes hilarantes de sus vidas mientras la historia de la búsqueda del tesoro se ve amenazada por la noticia de la construcción en los terrenos vírgenes que rodean a la playa donde viven de un resort proyectado por Norman Foster. Poslednite Charnomorski Pirati es una comedia negra que disfraza el desconsuelo que supone ver cómo las ilusiones por encontrar un tesoro que probablemente no exista, es lo único que mantiene vivo a este grupo de personas día tras día y año tras año, una comedia que tuerce el semblante de quien la ve al darse cuenta de que es una realidad en la que todavía unos pocos de esos piratas siguen viviendo en la pequeña playa de Karadere.

Ukraina ne bordel

Ukraina ne bordel

Sin abandonar el este de Europa, el último documental del día Ukraina ne bordel, alude también a la desintegración de la Unión Soviética como catalizador para la emigración masiva de mujeres ucranianas hacia países de Europa occidental, engañadas para ejercer la prostitución. Esto provocó que a finales del pasado siglo XX Ucrania fuese considerada como el burdel de Europa, convirtiéndose así en un destino de turismo sexual. Indignadas por esta imagen de la mujer ucraniana, en 2008 se fundó una organización feminista llamada Femen, que se caracteriza por protestar contra el patriarcado tan arraigado en la sociedad de su país y la falta de oportunidades para las mujeres, desnudando sus pechos y pintando sobre ellos proclamas subversivas. La directora Kitty Green se adentró durante más de un año en la asociación para plasmar de primera mano el día a día de estas chicas, sus vidas al margen de Femen, sus motivaciones y sus continuas luchas contra las autoridades. El documental posee una estructura clásica dentro del género, entrevistas personales a cada una de ellas mezcladas con rodajes de las protestas y las detenciones, y en su primera mitad transcurre como un simple medio de exhibir esas imágenes sin profundizar en ninguna cuestión importante. Los testimonios de los padres lamentando la falta de cerebro de sus hijas, de otras chicas denunciando la paradoja de que Femen esté formado únicamente por chicas hiperdelgadas y guapas que enseñan sus pechos como forma de reivindicar el feminismo, y los discursos vacíos de las chicas de la asociación sobre la misma, nos parece indicar que estamos viendo precisamente un documental igual de hueco. Pero cuando parece que Ukraina ne bordel poco tiene que aportar más allá del retrato superficial de Femen, Green conoce a quien verdaderamente da sentido a todo el documental. Rodado de forma cronológica, la directora trabajó con las chicas varios meses hasta que se topó con el fundador de la organización, un personaje egomaníaco llamado Victor que mueve a las chicas a su antojo y las utiliza de la misma manera que los proxenetas utilizan a las suyas y que es por lo que se supone que Femen lucha por combatir. Las declaraciones de Victor, unidas a las de las chicas con respecto a su figura, cambian por completo la dirección del documental que se convierte así no en una denuncia contra la sociedad ucraniana, sino contra el propio fundamento de la asociación. Sin duda una gran sorpresa la película de Kitty Green, y un gran arranque de esta edición de DocumentaMadrid de la que mañana os seguiremos hablando.

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