Críticas: 3 bodas de más

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3 bodas de más

Inma Cuesta, perdida en bodas ajenas.

Los dos primeros largometrajes del catalán Javier Ruiz Caldera, graduado en la ESCAC, proponían una españolización de los clichés de Hollywood que abría una vía poco o nada explotada en la comedia de consumo nacional. Si Spanish Movie optaba por el pastiche/parodia de títulos de éxito, fórmula tan repetida en la primera década de este siglo, Promoción fantasma suponía un acercamiento del cine adolescente ochentero a los esquemas imperantes en la actualidad. Aunque ambas tuvieron una aceptación notable entre el público y funcionaron en taquilla, comienzo esta reseña confesando que ninguna de las dos me pareció especialmente inspirada. Por ese motivo, a pesar de querer evitarlo, no podía sino acercarme con un ligerísimo recelo a 3 bodas de más.

3 bodas de más (2) - Cinema ad hoc

En la que nos ocupa, Ruiz Caldera vuelve a tomar un guión ajeno para proponer una alocada comedia romántica. En esta ocasión coge como modelo las cintas hollywoodienses de los noventa, de la Julia Roberts de Novia a la fuga a los Farrelly más bestias, aunque quizá su mayor influencia sea un éxito británico como Cuatro bodas y un funeral. Lo hace tirando de unos personajes que no se alejan demasiado de sus referentes extranjeros: la protagonista, Ruth, es una desastrada investigadora con un imán para los contratiempos en lo que a las relaciones sentimentales se refiere, que no logra encontrar al hombre de su vida a pesar de su innegable atractivo. Esta entrañable loser se adueña de la función gracias a los rasgos de una Inma Cuesta espléndida, que demuestra estar hecha para un papel cómico protagonista.

Precisamente el gran acierto de 3 bodas de más, lo que la diferencia y aleja de toda una generación de comedias presuntamente rompedoras basadas en el arquetipo y el chiste fácil, es en esencia la elección de un reparto completamente inspirado. Cuesta carga con el peso de la película, pero detrás de cada personaje, por plano que sea, hay un intérprete que aporta su peculiar gracejo. Hablamos de Quim Gutiérrez, cuyo temeroso doctor tiene mucho de las comedias recientes de Sánchez Arévalo; Berto Romero, en su primer papel de cierta entidad en el cine tras participar en la mencionada Spanish Movie; o el regreso de Rossy de Palma al cine patrio, prestando su llamativa presencia a la no menos singular madre de Ruth. Incluso en papeles que apenas sobrepasan lo testimonial, como el de la siempre genial Bárbara Santa-Cruz o la fugaz intervención de Eloi Yebra, encontramos una idoneidad muy por encima de lo habitual en este tipo de cintas.

3 bodas de más (3) - Cinema ad hoc

Las situaciones que hila la película resultan sobre el papel escasamente divertidas y originales, cultivando un humor basado casi exclusivamente en la desdichada torpeza de la protagonista y la pretendida extravagancia de buena parte de los personajes secundarios que rodean su infortunio, desde la aparición de un Paco León surfero hasta el inesperado transexual interpretado por la modelo Laura Sánchez. Sin embargo, en pantalla esta sucesión de gags funciona en su mayoría, sin necesidad de salirse en ningún momento del camino marcado hasta un predecible desenlace, cuya consumación se sitúa como lo peor del metraje. Haciendo gala de un conservadurismo superior al que aparenta en forma y fondo, sin desmontar ni recomponer ninguno de los clichés que toma prestados, 3 bodas de más se contempla en todo momento con una agradable sonrisa y no resulta para nada inferior a los modelos en los que se inspira. Es el mejor trabajo hasta la fecha de un director que, guste en mayor o menor medida, cuenta ya con una filmografía con no pocos elementos comunes a pesar de haber trabajado con tres guiones de firmas distintas.

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