Seminci 2013: Día 2

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Schared y audiard

Prosigue el buen cine español en la Seminci.

El día después de que Paul Schrader y Jacques Audiard recibiesen la espiga de honor por parte del festival en una gala de inauguración llena de ritmo y humor, se presentó Presentimientos, el segundo largometraje de Santiago Tabernero tras Vida y color (2005). Protagonizada por Marta Etura y Eduardo Noriega (que colabora también en el guión por primera vez en su carrera), narra la vida de un joven matrimonio en crisis que acompañado de su hijo recien nacido, inician sus vacaciones en una urbanización de la costa española. Los primeros minutos de metraje transmiten la sensación de que Presentimientos parte de una propuesta ya muy manida, pero un accidente en mitad de la noche hace tornar el relato por completo y descubrir todas sus cartas. Presentimientos pasa a ser ahora un puzzle audiovisual que entremezcla suspense, romanticismo y universos oníricos. Todo lo que sucede en el relato lo vemos, pero no todo lo que vemos sucede. El director juega con el subconsciente y en base a un excelente montaje y a unos personajes bien dibujados e interpretados, nos ofrece una cinta que mantiene el vigor y la incertidumbre hasta el final de la misma. La percepción que tengamos de ella puede variar, pero es de agradecer que sea una propuesta que cuenta algo consabido de manera atrevida y singular en su forma.

presentimientos

En mitad de una noche lóbrega y desolada un hombre montado en su tractor se lleva por delante a otro quitándole la vida. Ese es el atrevido y atrayente inicio de partida de Whitewash, una original propuesta que se centra en Bruce, que tras el suceso del atropello deberá dejar su hogar para recluirse de la sociedad y huir a los gélidos bosques de Quebec. Unos bosques que dejarán a un lado la vastedad e imponencia de su espesura para transfigurar la psique del protagonista que será acechado por unos sentimientos de culpa y de locura. Podríamos insertar Whitewash en esa apartado de películas donde un solo personaje acapara por completo la atención de la narración. Y en este caso, lo mejor que se puede decir es que pese a la dificultad que conlleva, el relato no se deja lleva por la monotonía en ningún momento, gracias al buen hacer de su protagonista, Thomas Haden Church (Entre copas o Spiderman 3), que nos brinda una interpretación cargada de mordacidad, ingenio, y jocosidad. Por ello Whitewash se presenta como una complaciente cinta llena de chispa y agudeza.

Whitewash

Para terminar el día, tuvimos la oportunidad de visionar el quinto largometraje de Kelly Reichardt, Night Moves, una cinta sobre tres ecologistas que unen sus esfuerzos para volar una presa hidroélectrica. La directora se aleja de ese cine neorrealista que era Wendy y Lucy para presentar un thriller donde todos los pasos han sido medidos y calculados sin alevosía, pero con premeditación. La atmósfera lúgubre y sombría es innata al relato en todo momento. Tal es así, que el trío protagonista se esconde de cualquiera que pueda poner en peligro su fechoría, tanto dentro como fuera de la pantalla. Rehuyen ser vistos hasta por parte del espectador,. Lo que empieza siendo una película de suspense llevada a cabo de forma brillante e inteligente, acaba siendo en su recta final un laberinto psicológico que va perdiendo nervio narrativo por culpa de una discutible acentuación dramática en el retrato de sus personajes.

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