Entrevistas: Álex Brendemühl

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Charlamos con el actor Álex Brendemühl, protagonista de El médico alemán.

Cinema ad hoc: ¿Cuál fue tu primera reacción cuando te ofrecen el papel y sabes que es Josef Mengele?

Alex Brendemühl: Bueno, los personajes malos que cruzan la frontera siempre tienen atractivo para trabajarlos. También me pareció una responsabilidad grande porque a ese monstruo le precedía el mito, le tenías que dar vida e intentar acercarte por algún lugar. Luego empiezas a leer todas las aberraciones de la guerra, de lo que hizo en los campos de concentración y primero sientes un cierto rechazo, como que no te apetece entrar ahí y entonces tengo que intentar empatizar con él por algún lado.

CAH: ¿Es difícil encontrar un personaje tan negativo y sacarlo adelante?

AB: Es abyecto todo lo que hace y no encuentras ni un ápice de positividad. Superada la fase de la guerra luego pasas a todo el exilio, los viajes por la Argentina, Paraguay, Brasil y esa segunda vida que tuvo en Latinoamérica y opté por tomarlo por ahí. Te olvidas de aquello que sabes que ha hecho y te centras en darle vida al personaje. Es un señor que está huyendo, que se está escondiendo, que está viajando por un país intentando iniciar una vida nueva y conocer gente.

CAH: Pero en su relación con la gente, tal como yo vi la película, y aparte es una metáfora en la que yo creo que insiste bastante la película con la muñeca y demás, él ve a las personas en función de sus finalidades, los ve como objetos a los que maneja a su gusto  con el objetivo de conseguir sus metas.

AB: Él fue uno de los pocos que pudo vivir hasta la vejez convencido un poco de sus ideas, de la supremacía de una raza superior y de una búsqueda neurótica hacia una raza superior y la manipulación genética y el tratamiento con hormonas para llegar al individuo perfecto. Fue en ese sentido un nazi convencido porque según los relatos de su hijo, que le visitó de mayor, nunca de arrepintió. Eso es lo terrible, el ver que una persona así puede campar a sus anchas y seguir experimentando tanto con ternascos como con personas y cómo en todo el mundo parte de sus investigaciones se utilizaron, se aprovecharon y se les sacó partido con lo que él pudo probar con las personas.

CAH: Hay un poco de doble moral en todo eso                                                    

AB: Sí claro, es un poco lo que denuncia la película. Esos países latinoamericanos y norteamericanos que recibieron a criminales de guerra con los brazos abiertos, se aprovecharon de sus descubrimientos y a base de pagar compraron la libertad. Es gente que venía con dinero, con poder adquisitivo y a esos países les interesó, se callaron, hicieron la vista gorda y le sacaron partido a la situación.

El médico alemán - Wakolda

CAH: En tu relación con la niña hay una relación casi filial en un momento. Ella se siente cercana a ti cuando por ejemplo estáis en la primera escena, ella deja de estar con el padre y se va a hablar contigo.

AB: Sí claro hay una complicidad entre ellos dos que parece normal.

CAH: Hasta que sabe quién eres tú.

AB: Sabiendo quien es él ya tiene otra lectura  pero ella está muy cómoda, él también y se hacen muy amigos. Yo creo que no hay nada malo en eso. Yo le quiero ayudar a que crezca. Mi personaje viene aportándole a cada uno lo que necesita. A ella le ofrece crecer que es lo que ella desea, al padre le ofrece que se dedique más a las muñecas que es otro de sus sueños, a la madre le ayuda en el parto con los gemelos. A priori es un personaje que está volcado. Y lo terrible es eso, que detrás está ese monstruo que en el fondo tiene un interés científico y que es una faceta que no admite empatía con esa persona.

CAH: Es una faceta en la que yo pensaba casi como en el mito de Fausto quiero decir, el diablo ofreciendo a cada uno lo que necesita hasta que prescinde de ellos.

AB: Sí, sí, el diablo está presente y ahí hay algo muy terrible.

CAH: Y ya para terminar te quería preguntar si tú tenías dudas a la hora de hacer atractivo tu personaje. El papel de un actor es hacer atractivo su personaje pero hacer atractivo a Josef Mengele.

AB: Claro, nuestro trabajo es hacer atractivos a los personajes y yo los defiendo a muerte. Luego tú tienes tu opinión sobre el personaje que en este caso está muy clara, hay una condena clara. Luego está el grado de matices o de sutilezas que le des al personaje a la hora de intentar no hacer un malo al uso, de no hacer el cliché del malo. También asumes el riesgo de que haya gente que diga que no hay suficiente condena a este personaje, que no se le ha juzgado.

CAH: Sobre su muerte yo creo que no quedan dudas.

AB: No, parece que murió tranquilamente ahogado en una playa con 79 años.

El médico alemán - Wakolda (Foto película) 2811

CAH: Lo que pasa que esas personas cuando superan su ámbito personal y se convierten en mitos aunque sean negativos, parece que incluso superan el ámbito de la muerte

AB: Sí claro, pero tampoco está probado que fuera él al 100%. Y hay algo de fascinación colectiva por esos  mitos y por esos monstruos. Y entre la gente esa cosa de criminal se convirtió en una obsesión de muchos caza recompensas en Brasil que intentaron perseguirle. Él planeó por encima del bien y del mal y campó a sus anchas.

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