Filmin Music Festival: Turning

Escrito por

Twitter icon

Turning

Antony and the Johnsons también tienen su espacio en el Filmin Music Festival.

El documental Turning está basado en las grabaciones que se hicieron del proyecto del mismo nombre que en 2006 llevaron a cabo Antony Hegarty, líder del grupo Antony and the Johnsons, y el vídeo artista Charles Atlas, también director de documentales, como The legend of Leigh Bowery o Merce Cunningham: A Lifetime of Dance. Se trataba de una gira del grupo de Antony durante la cual, mientras actuaban, en cada canción había una mujer (todas ellas transexuales, lesbianas, andróginas…) subida a una peana giratoria mientras sus rostros eran reflejados en una pantalla al fondo del escenario. Trece hermosos retratos que dotaban a las canciones interpretadas de una nueva dimensión. Presentado en festivales de documentales como el DOC NYC y el Beefeater In-Edit Film Festival, Turning  nos muestra el backstage de esa exitosa gira, que se ganó el favor del público por su sensibilidad

Las protagonistas de Turning son esas mujeres que encuentran en esta experiencia un grupo en el que por fin se sienten socialmente aceptadas, libres, sin prejuicios. Pueden ser ellas mismas, y no avergonzarse de ello. Se convierten en una gran familia. Las canciones de Antony parecen hechas por y para ellas, surgidas de sus propias experiencias en la vida, experiencias duras en las que han tenido que luchar contra muchos impedimentos, pero principalmente contra ellas mismas, para conseguir aceptarse, y contra la muerte, entendiéndose no sólo como la muerte real, sino de la muerte en vida, de sentirte aislado del mundo, de creer que nunca podrás ser feliz.

Turning 2

Además de la propia carrera de Antony y Atlas como artistas visuales, muchas de las mujeres que participan en el experimento también son artistas ellas mismas, y nos hablan un poco de su trabajo y su experiencia, por lo que el documental acaba haciendo un esbozado recorrido a algunas tendencias del arte conceptual, con ejemplos de performance, body art,  o videodanza, en el cual Atlas es uno de los pioneros, y que tiene mucho que ver con el espectáculo Turning en sí, en el que el movimiento de la cámara alrededor de la peana giratoria es el hilo conductor de la proyección, pero también de artes más “tradicionales” como la fotografía o el diseño.

En el documental de Turning, el espectador es casi un asistente más al concierto de Antony, del que se muestran algunas interpretaciones casi enteras, como la emocionantísima I fell in love with a dead boy, que pone los pelos de punta aun oyéndola y viéndola a través de la pantalla, así que es posible imaginar la sensación que tuvo que transmitir en directo. También el montaje final de la última entrevista, con los vídeos de las 13 mujeres y Hope there’s someone es conmovedor.

Antony

Sin embargo, se echa de menos algo más de riesgo a la hora de dirigir el documental, especialmente por parte de Charles Atlas. Uno puede esperarse de un vídeo artista un documental más poético, experimental… algo más parecido a lo que precisamente se representaba en la gira. Pero Turning como película realmente acaba siendo un documental bastante al uso, que alterna entrevistas con imágenes de archivo de los conciertos y de la preparación de los mismos. Lo que cuentan las mujeres es emocionante, pero cinematográficamente le falta personalidad, le falta alma. Solamente la encantadora personalidad de Antony es capaz de conseguir momentos realmente mágicos, como cuando lleva a la mujer más mayor de las que participa (como dice, ella es de la generación de los padre de Antony), que nunca había estado en París, suben juntos a las Torre Eiffel. Son estos momentos íntimos, junto con los de las actuaciones, los que hacen realmente valioso el documental.

Turning podría haber sido un documental artístico que al final prefiere centrarse en un aspecto más social, tratando cuestiones como  la identidad, conocerse a uno mismo, y aprender a quererse. Todo enmarcado con una bellísima banda sonora. No llega a trascender, pero merece la pena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *