Festival de Málaga: Conclusión

Escrito por

Twitter icon

CAH El amor no es lo que era

Málaga recoge su alfombra roja.

El Festival enrolla la pasarela y el cine de toda España abandona la Costa del Sol tras una larga semana de concentración. Parece que tendremos que esperar otro año para ver las colas a la hora de sacar entradas, el no hay billetes colgados en las taquillas o gente corriendo de un lado a otro en busca de sus ídolos. En tiempos de crisis, uno parece estar ante un espejismo viendo la actual situación, por lo que lo normal sería que el cine Albéniz volviera a sus sesiones donde los cinco o seis locos de siempre seguimos acudiendo como a misa. Lástima.

La película de clausura fue El amor no es lo que era, (otra) historia coral de relaciones cruzadas dirigida por Gabriel Ochoa con banda sonora del omnipresente Julio de la Rosa, de nuevo lo más reseñable de la película. Tres historias de relaciones: una que comienza protagonizada por unos jóvenes, otra de treintañeros estancados en su amor y otra que terminó tiempo ha caracterizada por actores de la tercera edad. La manera de hilar las diferentes historias no convence y pasa a formar parte del elenco de cintas a concurso que caerá en el más grande de los olvidos. Tristemente, una gran mayoría dentro del cartel.

CAH El amor no es lo que era 2

Y tras ver la última cinta, turno para un palmarés que, como todos, tuvo sus sorpresas y sus cosas esperadas. La gran triunfadora fue 15 años y un día, de Gracia Querejeta. Ya comentamos el día de su pase la gran acogida que tuvo entre el público y parece que dicho entusiasmo se contagió al jurado, que la premió con la Biznaga de Oro a la mejor película. El gran trofeo buscado por todos y que además complementa con las Biznagas de Plata al mejor guion, mejor banda sonora y el premio de la crítica. Tuvo que compartir el puesto de la más galardonada con la cinta inaugural del Festival, Ayer no termina nunca. El drama de Isabel Coixet se hizo con el premio especial del jurado, mejor fotografía y mejor montaje. La guinda del pastel llegó con los reconocimientos actorales, que también premiaron el rol dramático de Candela Peña.

La actriz ganadora del Goya compartirá su premio con Aura Garrido, protagonista de la sorpresa más agradable del festival. La propuesta de Stockholm tuvo su reconocimiento, además de por Garrido, con la Biznaga de plata al mejor director para Rodrigo Sorogoyen y al mejor guion novel. El proyecto más interesante de la sección oficial tuvo así una más que merecida mención. Así como Casting, cuyo reparto causó buenas sensaciones entre la audiencia, fue premiada en su totalidad, haciéndose con la Biznaga a mejor actor y actriz de reparto. Todo un elenco premiado en el que destaca la encantadora Esther Rivas. Síganle la pista a esta chica.

La entrega de premios quedó completa con el premio del público a Diamantes negros, el drama sobre el tráfico de personas entre África y Europa con el fútbol como hilo conductor, y el premio a mejor actor para Mario Casas. No es que la competencia fuera brutal, pero se antoja merecido. Prejuicios al margen, La mula quedaría encuadrada en la comedia entrañable y esto es así por el personaje protagonista que dibujaron Eslava Galán y Radford. Casas logra transmitir lo que pretende en cada momento y tiene su recompensa, eso sí, cuatro años después de rodar la película.

Y con esto queda cerrado el 16 Festival de Cine de Málaga… No, ¡un momento! La sección oficial puede haber resultado decepcionante en ciertos aspectos para la sección no oficial ha dado un gran nivel a tener en cuenta. Todas las mujeres, fuera de competición, gustó mucho al público y no sería justo no hablar ni un poco de ella (de ellas, más bien) ni del entrañable canalla al que da vida Eduard Fernández. Tampoco sería justo no hablar de Al final todos mueren, interesante propuesta que ni siquiera alcanza el nivel de Low Cost, pero que hará vivir al espectador una montaña rusa de emociones.

CAH Ilusión

Tal fue el nivel en la categoría Zonazine, que esta gran película no se llevó nada y la triunfadora fue Ilusión, de Daniel Castro, con mejor película y mejor guion. Castro dirige y protagoniza un autorretrato satírico sobre el mundo del cine. El protagonista transmite una ingenuidad constante en su propósito de conseguir financiación para el guion que tanto le ilusiona: Los pactos de la Moncloa, el musical. Con esta tronchante premisa, Castro juega con el cinéfilo nacional a través de la actuación de David Trueba o Victor García León, entre otros. Entre los dos caminos, el de prostituirse para sobrevivir o el de ser fiel a uno mismo para apenas mantenerse, el protagonista busca el punto medio pero no para de estrellarse, como el Quijote contra los molinos. Aquí no hay cura posible, la ilusión es la condena de Castro pero también la gasolina de su vida. Permanente actitud suicida del cineasta que se mantiene desde el principio de los tiempos hasta el día de hoy, gracias a la cual siguen surgiendo joyas como esta cinta. Esto sí es una buena conclusión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *