Berlinale 2013: Día III

Escrito por

Twitter icon

CAH Los protagonistas de Los miserables ayer en Berlín

Tercer día de la Berlinale, el festival del frío invierno. ¡Vaya rasca!

De antemano sabíamos que estando en competición actrices como Juliette Binoche y Catherine Deneuve iba a estar muy complicado para cualquiera poder alzarse con el premio a mejor actriz. Sin embargo, a día de hoy Paulina García, la protagonista de la película chilena Gloria, estará en todas las quinielas para alzarse con el galardón. Con menor brillantez, referido a la interpretación y calidad del film, la tocaya de nombre francés  Pauline Ettienne también ha ofrecido un gran trabajo. La joven protagonista de La Religieuse parece que pueda labrarse una interesante carrera, habrá que estar pendientes de sus progresos y sobre todo de que papeles elige.

A139_C002_0101OM.0001872F

Pero tenemos que volver de nuevo a Gloria, la película dirigida por Sebastián Lelio. No sólo porque fuera el primer pase del día en el Berlinale Palast, también porque es hasta el momento es el largometraje de la sección oficial de competición que ha recibido mejor acogida entre la prensa. Y nosotros también creemos que es merecedora de la ovación que se ha llevado tras su proyección gracias a la demoledora descripción de la soledad de una mujer de cincuenta y tantos años, divorciada y a la que el mundo parece haber hecho invisible, con un gato que se parece más una rata, sin nada de pelaje y con un pellejo de un color rosa un tanto indescriptible, que además es el único ser vivo que le espera en casa y que para más colmo ni siquiera es suyo, sino de un insidioso vecino con problemas mentales y de drogadicción que no deja dormir por las noches a nuestra solitaria Gloria. Lelio muestra un gran dominio del tiempo cinematográfico y de la coherencia narrativa, el poder de sus imágenes no se halla tanto en la brillantez de las composiciones o de la calidad de la fotografía, proviene más bien de las excelsas interpretaciones de todo el reparto y del incesante seguimiento de su protagonista. El director chileno respeta el punto de vista al máximo, todo está contado a través de los ojos de Gloria, todo está enfocado hacia ella, no hay una sola escena que no sea así. También juega un papel clave en este sentido el montaje de sonido, el uso del fuera de campo expande a las imágenes y hace que los planos cerrados de Gloria vuelvan su mundo aún más claustrofóbico. Una historia muy auténtica, en definitiva, que se cuenta básicamente a través de gestos, miradas y de silencios.

CAH La religieuse

Tras tomar un ligero break, es decir, un espresso, un twitteo y charlar un poquito sobre la peli anterior, regresamos de nuevo a la misma sala para ver La religieuse de Guillaume Nicloux. También dentro de la sección oficial de competición y, como decíamos, cuyo punto más destacable es la interpretación de Pauline Ettiene sin olvidarnos del gran nivel de la banda sonora compuesta por el genial músico Max Ritcher. Se trata de un drama de época ubicado en Francia en la segunda mitad del siglo XVIII y que cuenta la historia de una chica de buena familia que no quiere convertirse a monja y llevar el hábito el resto de sus días. La narración es muy clásica y resolutiva en cuanto a estética y tratamiento sonoro, pero no tanto en lo que se refiere a estructura dramática. Más allá de un desarrollo bastante lento, lo más negativo es la inclusión del personaje de Isabelle Huppert, su primera aparición se produce ya en el tercer acto de la película, con un tono qu rompe con todo lo visto hasta entonces y cuya influencia además en la trama global es ínfima. Es una pieza que podría funcionar de manera independiente, pero no dentro de este conjunto concreto, si no fuera quién es la actriz, seguramente todo este fragmento hubiera sido resuelto de manera mucho más sucinta.

CAH Vic + Flo ont vu un ours

Llegaba el mediodía y nos acercamos a un restaurant de un centro comercial dentro de la Postdamer Platz para probar los bagels. A la comida en cuestión le damos nuestro visto bueno, no tanto a la película que vino a continuación: Vic+Flo ont vu un ours de Denis Côté. El largometraje canadiense, incluido también en la sección oficial, se destapa como un absoluto enigma para nosotros. Es muy difícil descifrar cuáles eran las intenciones del director con este film. Trata la historia de Victoria, una mujer que acaba de salir de prisión y se dirige hacia la casa de su tío aislada en un bosque en busca de paz y silencio, allí se reencontrará con su hermano, con su tío (que está casi completamente paralizado) y comenzará a visitarla su antigua novia Flo. Lo máximo que pudimos intuir de la propuesta es que pretendía ser una especie de comedia absurda en tono abstracto que no acabó de llegarnos. Se podían apreciar ciertos guiños al cine del finlandés Aki Kaurismaki, sobre todo en lo que a interpretaciones se refiere, muy contenidas y sin realizar apenas gesto alguno pero claro, intentar imitar el estilo de un director tan personal como el finés lleva enormes riesgos y en este caso Côté no da con la tecla precisa.

CAH Maladies

Cogimos el tren urbano en dirección a Oranienburger para regresar de nuevo al Friedrichstadt Palast, donde el director norteamericano Carter presentaba Maladies, dentro de la sección Panorama. Estructurada en capítulos, la película cuenta la vida de tres sujetos muy excéntricos que conviven en una misma casa: por un lado James Franco, el más protagónico de ellos, un popular actor de telenovelas caído en desgracia seguramente debido a sus problemas de esquizofrenia, que lograr paliar sus brotes psicóticos al escuchar el tono de línea del teléfono; por otro, el personaje de Catherine Keener, una mujer obsesionada con sus pinturas y que se traviste de hombre elegante, incluyendo peluca canosa y bigote; y por último Patricia, interpretado por Fallon Goodson, una especie de autista adicta al tabaco. Tampoco podemos olvidarnos de Dalmer, el vecino de al lado, encarnado por David Strathairn, un homosexual reprimido y enamorado de James. Bajo esta premisa solo cabría esperarse una historia realmente muy loca y surrealista, y aunque por supuesto que tiene muchos toques de ese estilo y que la narración crea en ocasiones juegos visuales y sonoros muy certeros, a nosotros el resultado se nos antoja muy escaso. En primer lugar, no nos convence en absoluto la interpretación de James Franco, más teniendo en cuenta que este tipo de papeles histriónicos y exagerados suelen ser más llamativos y realizables para cualquier actor, en ningún momento logramos entrar de lleno en su cabeza perturbada, no llegamos a entender lo que pasa en su interior. Ciertamente no es solo culpa suya, también hay un director detrás que no termina de acertar con el plano y el ritmo dramático, que busca la ruptura narrativa a través de saltos de eje bruscos, de un montaje de sonido agresivo con varias voces en off diferentes en juego, del uso de jump cut, etc. pero que no aúna bien estos recursos a lo largo del conjunto del film.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *