Críticas: Sinister

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Una película que es un constante déjà vu: todo te suena, todo está visto, nada te sorprende. Tras el remake de Últimatum a la Tierra, Scott Derrickson regresa al cine de terror que le lanzase a la fama con El exorcismo de Emily Rose, aunque en realidad calificar esta película bajo este género sería en cierta manera desacertado, teniendo más tintes de drama judicial. De hecho, en Sinister se pone de manifiesto que Derrickson no es precisamente un maestro en ese arte de crear mal rollo y miedo en el personal, algo que parece cada vez más complicado.

La trama ya suena a gastado: Ellison Oswalt (Ethan Hawke) se muda con su mujer e hijos a una casa en la que una familia fue asesinada bajo extrañas circunstancias. Ellison es un escritor, en horas bajas, que se dedica a investigar este tipo de historias para después pasarlas a papel. Sorpresivamente la casa está encantada y al poco empiezan a aparecer fantasmas, viejas grabaciones en súper 8, cosas paranormales… En fin, un remix de elementos y fórmulas que está más visto que el tebeo, y con unos personajes muy pobres. Especialmente el de la mujer, interpretado por Juliet Rylance; no hay manera de creerse nada de lo que dice, sus líneas de diálogo son constantes topicazos que te hacen dudar acerca de su capacidad cerebral.

Han pasado ya 50 años de cine desde La mansión de los horrores y Suspense, 30 años de El Resplandor, Posesión Infernal o Suspiria… Por poner los grandes clásicos como ejemplos, hay millones más. La cuestión es que estamos muy versados sobre casas encantadas, y cualquier espectador medio de terror irá siempre muy por delante de la historia escrita por Derrickson y C. Robert Cargill. Con todo el pescado vendido desde el minuto uno de metraje, lo único que nos cabe esperar es que los realizadores hayan creado una atmósfera interesante y algún susto que nos haga agarrarnos a la butaca. Una espera harto infructuosa.

No hay nada que acabe por funcionar como es debido. A los problemas de guión y sus mecanismos repetitivos para generar la acción, se le suma un trabajo de sonido muy pobre. Un aspecto absolutamente básico en cualquier película, pero más si cabe en el género de terror y que muchas veces sobrepone su protagonismo a lo que tenemos en imagen. No solo nos referimos a lo que suena, sino también al cómo; es decir, no se trata de subir los decibelios hasta el máximo y que cada grito esté en un nivel de estridencia muy elevado, como se produce en este film. El crear planos sonoros tiene más que ver con la sutilidad que con el exceso, hay que apreciar el enorme valor que tiene un silencio. El tono de los actores también va encaminado en ese erróneo sentido, la secuencia que más pone de relevancia esto es una discusión entre Hawke y Rylance. No es que el nivel de intensidad y dramatismo sea muy alto, sino que gritan sus diálogos, lo que es diametralmente diferente.

Una película de lo más rutinaria y arquetípica que no aporta nada.

2 Responses to Críticas: Sinister

  1. angel dice:

    Pues a mi SINIESTRO me gusto es cierto q al principio parece una pelicula de suspenso – drama policial y q la transicion a terror psicologico es algo torpe, ademas de tener ciertos huecos en la trama , pero cumple el objetivo de asustar y brinda un final inesperado.

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