¿Por qué escribir?

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Llevo tiempo sin escribir por aquí. Sin ganas y desmotivado. Es hora de reflexionar un poco.

Hace dos meses, en pleno festival de Sarajevo, un servidor tuvo la oportunidad de ver la nueva y esperadísima película de Haneke, Amour. Desde luego, no se puede decir que sea su mayor admirador, pero aun así me acerqué al pase. La cinta me cautivó y salí satisfecho de la sala, pero pronto surgió un contratiempo.

Ese problema es que no se me apetecía escribir ni una sola palabra para la web sobre el filme. Ni creía poseer el conocimiento adecuado para juntar unas cuantas palabras que tuvieran algo de significado sin caer en la misma cantinela de siempre, ni estaba nada inspirado, ni sobre todo tenía la más remota idea de qué diablos escribir.

En estos casos, sin ganas y desmotivado ¿Para qué escribir? ¿Para cumplir sin más?

Todo esto se enlaza con una feliz noticia; no falta mucho para que se cumpla un año de la reunión de amigos en León que entre copa y copa y chupito y chupito, fueron convencidos por un tal Talamasca para crear una web de cine donde pudiéramos escribir como nos salía de los cojones sobre nuestra pasión, convencidos, de manera harto narcisista, que teníamos una manera de entender y poder explicar el cine que no sobresalía ni en las revistas especializadas ni en muchos medios de internete, sobre todo después de habernos fogueado en un foro algo destroyer de cine donde habíamos ido a parar después de conocernos por esa página web llamada FilmAffinity, donde todos habíamos sobresalido más o menos porque escribíamos críticas buenas y malas, pero siempre muy nuestras. En suma, que teníamos cierta “autoría” o manera personal a la hora de encarar el análisis o crítica de una obra que nos hacía diferente y chuli wais. Siguiendo con la autofelación, soñábamos con que aunque la gente no estuviera de acuerdo con nuestras opiniones/pataletas, al menos fuéramos tan fieles a nosotros mismos para que pudieran ver de que pie cojeamos y disfrutar y aprender con esas críticas sin necesidad de compartir las opiniones que en ellas vertíamos.

Viendo nuestras primeras críticas y viéndonos ahora está por ver si no nos habremos aburguesado, pero todo este vómito de mi cabeza no va sobre “¿Por qué escribimos críticas?” en el sentido “por qué un grupo de personas creen que sus críticas son lo suficientemente atractivas e interesantes como para escribir esas críticas (en resumen, que ofrecemos y aportamos)”. Se hacen unos seminarios muy interesantes sobre el futuro de la crítica y tal y pascual como para llegar yo ahora a resumirlo en pocas palabras.

La crítica de la cinta de Haneke es posiblemente la reseña que más complicación me ha causado, sobre todo porque una vez vista y comprometido a escribir sobre ella estaba obligado a cumplir y esa presión me fastidiaba, porque jamás pensé que la tendría. En FilmAffinity escribía sobre lo que me daba la gana y como me daba la gana, bien o mal, lo importante era pasarlo bien. Con Haneke no, tenía que criticarla, y no había ganas. Completar cada párrafo era un martirio y no miento si digo que salió una basurilla importante. Es más, no estaría mal señalar que me sentí algo sucio al acabarla. Y si pude acabarla fue entre otras cosas, a que desesperado, me sumergí en otras webs dispuesto a robar ideas inspirarme, cosa que ayudó cuando me tope con los chicos de Blog de cine y su reseña sobre su paso por Cannes.

Paradójicamente, ha sido una de las críticas más laureadas por ese invento del diablo llamado “me gusta”. No me engaño al respecto, es una de las primeras críticas completas sobre la cinta del director centroeuropeo, y si algo he aprendido de leer y escribir críticas en FilmAffinity es que no importa lo bueno o lo malo que seas, si eres el primero te seguirá más gente; se premia la inmediatez, no la calidad.

Más o menos a la vez que escribía la maldita reseña sobre la última obra de Haneke, garabateaba divertido una crítica sobre el documental El lugar más pequeño. Que fuera mala o buena es lo de menos, la disfruté mucho, sobre todo sin presión, total, ni dios conoce esa pequeña maravilla. Pero estuve a gusto aporreando las teclas del ordenador.

Creo que yo y otros muchos nos hemos obsesionado con el gustar, con crecer y con tener muchas visitas. No podemos traicionarnos así, tan fácilmente.

En esta web no vemos mucho dinero. Bueno, yo no veo ni un puto duro, no descarto que otros sí (sospecho de Mnemea y sus contactos en el aeropuerto de Castellón). Es obvio decir que ninguno de los que estamos aquí empezamos en esto por el tema económico. Todavía no somos más que una web formada por un grupo de amigos. Y pase lo que pase espero que eso no se pierda.

No sé que caminos terminará tomando Cinema ad hoc, pero yo regulo. Se acabaron las críticas como Amour. La idea era pasarlo bien y disfrutar. Volveré a ese punto de partida. Igual he soñado demasiado con creerme un tipo interesante que tiene que escribir cosas interesantes. Yo no empecé por eso. No digo que vaya a rehuir a determinado tipo de películas, ojo. Llevo dos meses totalmente inactivo y todavía tengo que terminar algunas cosillas de Sarajevo que tengo en borradores. Tampoco quiere decir que a partir de ahora sólo vaya a escribir tonterías o cosas ligeras. Pero pienso quitarme un peso de encima importante. Está por ver si con esta renovada actitud uno puede considerare un crítico con todas las letras, pero esto lo dejamos para otro día.

¿Por qué escribir?

Para disfrutar de la escritura, ensanchar tu reflexión crítica a la vez que construyes el relato, compartir tu mirada y sobre todo para pasarlo de puta madre sin olvidar un mínimo de exigencia. Escribir es algo maravilloso, y con Haneke casi lo olvido.

No volverá a pasar.

PD: No, toda esta parrafada no termina de justificar porque llevo dos meses sin escribir. Lo sé. Pero eso es ya otro asunto.

 

One Response to ¿Por qué escribir?

  1. J_Kidd dice:

    Eso hace que sea una de las mejores webs sobre cine que conozco de España, pese a los teasers, posters, imagenes oficiales y trailers de Crepúsculo que os empeñáis en poner.xD

    Seguid así.

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