Rueda de prensa: Café de flore

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Jean-Marc Vallée ha estado en Madrid para presentar su última película, Café de flore, que se estrena el 17 de agosto.

El director de C.R.A.Z.Y. ha estado en la capital madrileña para ofrecer una rueda de prensa y presentar en nuestro país Café de flore, que podremos ver en nuestras carteleras a partir del 17 de agosto. Cinema ad hoc ha estado presente y te contamos todos los detalles que Jean-Marc Vallée ha comentado a los medios sobre su última película. Café de flore se podría resumir en una historia de amor con dos líneas paralelas separadas por la distancia y el tiempo. Del Montreal actual al París de principio de los sesenta, del descubrimiento del nuevo amor de un recién divorciado y los intentos de asimilación de la que fue su mujer durante 20 años… al sacrificio de una madre que trata de proporcionar a su hijo con síndrome de Down la mayor y más absoluta protección y felicidad. Obviamente la cinta se sostiene en un admirable ejercicio de montaje y gracias a una banda sonora compuesta por temas de The Cure, Pink Floyd y Sigur Rós, pero sobre todo aquel de Matthew Herbert sobre el que gira en parte la película y le da título.

«Me siento tan orgulloso de la banda sonora como de la propia película»

Jean-Marc Vallée se ha definido como un hombre apasionado por la música y en el personaje principal, un DJ de éxito, ha reflejado una parte de él. «La música es todo para mí, está en toda mi vida» ha señalado el director que ha definido su película más conocida, C.R.A.Z.Y., como una tracklist para seducir al público. Pero en Café de flore todo parte de un tema musical que hace nacer la película. «Hay bastante parte de mí en el personaje principal y en el niño protagonista ya que el tema de ‘Café de flore’ es para ellos algo muy importante, algo que realmente es una obsesión para ambos. Es un tema que oído por sí solo, inmediatamente te hace pensar que es completamente cinematográfico. Es la música de Ennio Morricone, de Maurice Jarre, de Michel Legrand. Es ese tipo de música, la música de cine. Eso es lo que me hizo pensar en la película y pensé inmediatamente en París», añadió.

«No quería hacer una historia de amor al uso»

Aunque el director vivió un divorcio ha confirmado que no tuvo nada que ver con el que se muestra en pantalla y declaró que «la primera imagen que tuve de la película fue la de una madre bailando con un niño discapacitado en brazos y muy pronto ese niño se convirtió en un niño con síndrome de Down porque es algo presente en mi familia. Escogí esos niños porque es la expresión del amor puro, absoluto y entregado». Jean-Marc Vallée reconoció que tenía claro que su historia se desarrollaría en Montreal pero no quería una historia de amor al uso, por lo que decidió que transcurriera también muchos años atrás en el tiempo. Para el director el primero personaje que tenía claro era el de la mujer abandonada y conectó ambas historias a través de los sueños de ella. El director no cree en las vidas pasadas pero sí deja el margen para que los espectadores puedan creer como la protagonista femenina o, por el contrario, dejando señales y posibilidades de pensar que todo es un simple sueño. «Quería dejarlo claro de una manera sutil para no distraer la atención del público en la historia. Dentro de la película hay un elemento clave: el disco que el niño adora, ya que Matthew Herbert no estuvo en los 60 en París y se trata de un disco mucho más moderno».

«Esta película me permitía volver a mi primer amor: el montaje»

«Sabía desde un principio que la película podía ser muy complicada y que me escribía a mí mismo, pero al mismo tiempo supe siempre que está película me permitiría volver a mi primer amor: el montaje. Sabía que la iba a montar yo. Siempre supe que estaba escribiendo una película puzle, un enigma. Hay un ejercicio de cabeza durante toda la película donde se intenta conectar todas las putas piezas (perdón por mi francés)», declaró Jean-Marc Vallée en ‘inglés’ y añadió que no quería que se armara el puzle hasta avanzada la historia que plantea, dando tiempo al espectador a asimilarla, y al mismo tiempo para que se entretuviera había que poner una elevada dosis de emoción en la historia para conectar con el público. El director de Café de flore tiene claro el motivo de gestación del filme: «Me he inventado esta película para creer en el amor, para seguir creyendo en el amor y no en el sufrimiento».

Después de las preguntas, Jean-Marc Vallée se atrevió a lanzar una a los medios presentes: «¿Me pueden explicar por qué el IVA va a pasar del 8 al 21 en la cultura?». La respuesta fue breve: «Es algo muy largo de explicar…».

Podéis escuchar el audio al completo a continuación (atención, contiene spoilers y palabrotas), acompañado de una pequeña galería.

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