Críticas: Los niños salvajes

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La gran ganadora del pasado Festival de Málaga llega a nuestras carteleras.

 

CRÍTICA NI-NI

De la Wikipedia:

La generación Ni-Ni es un término actual mundialmente para referirse a los jóvenes de entre 14 y 30 años de edad que ni estudian ni trabajan. Toman una posición indiferente ante la realidad y optan por no estudiar ya que afirman que no conseguirán trabajo relacionado a sus estudios o simplemente por falta de ganas en el estudio.

Reseñas desde el Blog de la película:

“Un thriller de gran complejidad emocional” (Cadena Ser / Cadena Ser)

“Interesante metáfora” (Cadena Ser / Cadena Ser)

“Adolescentes bajo lupa: Patricia Ferreira aspira a entrar en el palmarés con Els Nens Salvatges” (El Periódico)

“Una defensa encendida de la educación pública” (La Vanguardia)

“Patricia Ferreira hace apología a la adolescencia en Els Nens Salvatges” (El Mundo)

“(…) Fue recibida en la sala de prensa con una ovación (…)” (RTVE)

“Un brillante espejo de la realidad de la vida de muchos adolescentes españoles” (RTVE)

“Jóvenes sin azúcar añadido” (La Razón)

“Enorme aplauso final” (Diario de Navarra)

“Un título irónico para una película con vocación de palmarés” (Cadena Ser / Cadena Ser)

NI ha gustado a Grandine:

Es una verdadera pena que en una cinta como Los niños salvajes terminen pesando más sus defectos de forma que sus más que meritorias virtudes (como son unas interpretaciones realmente trabajadas). Pero es que si echamos la cabeza a un lado y nos despojamos de una realización que da el pego, nos encontramos con una narración que, de buenas a primeras, nos introduce en la historia sabiendo generar el suficiente interés pero que, a partir de ese preciso instante, decide volver vez tras otra a esa estructura narrativa y lo único que logra es que la intencionalidad en torno a un trabajo dramático se deshaga como un azucarillo en pro de la búsqueda de una sorpresa (que ni es tal, ni otorga el efecto deseado) que ni tan solo era necesaria una vez encontrados los mimbres de este relato donde las palabras clave terminan emergiendo en sus diálogos finales y que, por si el espectador no se había enterado, la película de Ferreira trataba sobre eso. Claro que es difícil enterarse cuando el guión redunda de forma tan tosca y chapucera sobre los mismos temas y la dirección decide acogerse a recursos formales de dudoso gusto a través de los que lo único que parece buscarse es un estilo más o menos definido que atraiga al espectador medio aunque corra el riesgo de no pegar ni con cola. Y si no, ya me dirán ustedes a santo de qué esas peleas callejeras entre ni-ni’s con música de Johnnie To included y montaje paralelo para que la acción discurra de nuevo debido a… ¿la nada?

NI ha gustado a Maldito Bastardo:

En los 90 nos dijeron que Historias del Kronen era una crónica de la juventud de esa época y muchos nos llevamos las manos a la cabeza: ¿nos drogábamos todos los jóvenes después de colgarnos en puentes y antes de masturbarnos mutuamente? Nunca es bueno generalizar. Aunque algunos digan que Los niños salvajes refleja autenticidad por los cuatro costados, en mi opinión simplemente está escalones por encima de Física o Química. Es cierto que Generación Ni-Ni de La Sexta (prima-hermana de Gran Hermano) ha hecho mucho daño en las conciencias y mentalidades. No es que los protagonistas de la película de Patricia Ferreira me resulten creíbles o no, sino que la película muestra una carta final que hunde todo el conjunto y los méritos que podía tener previamente. Ignorando que han utilizado la misma música (o muy parecida) y tanto el estilo como la fuente de letra de la campaña antipiratería «Ahora la ley actúa» convirtiendo ciertos momentos en una comedia involuntaria y que la red social plagio-facebook da risa, lo mejor es pasar a la acción. El retrato de ese trío de futuros ni-nis (o la precuela de ‘Cómo me hice perroflauta’) abarca innumerables pifias en un guión que hace aguas (un instituto sin hijos de inmigrantes, todavía con ecuaciones de primer grado… guardias de seguridad que no hacen rondas, niños pitbull con petacas y ese móvil que hace fotografías calidad cámara réflex con fecha y hora son ejemplos de una veintena). Entre personajes que son simples clichés (padres despreocupados o preocupados por salir adelante con frases y decisiones hechas) y multitud de acciones irreales Los niños salvajes queda como un alegato anti-vegetariano: nunca le pongas tofu a la niña de comer…

3 Responses to Críticas: Los niños salvajes

  1. Shelbynski dice:

    A mí no me disgustó nada. No obstante, creo que el tramo final echa por tierra gran parte de la credibilidad de su retrato, que es su principal baza.

  2. Creo que fue lo que comentamos a la salida del pase: el desenlace transforma a la cinta y a la historia en algo que no necesitaba.

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