Críticas: Cuando te encuentre

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Si has vuelto de la guerra de Irak con problemas psicológicos, camina desde Carolina del Norte hasta Luisiana y estarás curado. Si el Sargento Brody hubiera hecho esto, Homeland, la serie de la cadena Showtime, hubiera sido realmente distinta y su vida sería mucho más placentera. Claro, que el pobre Brody no tuvo la misma fortuna que Logan Thibault (Zac Efron), que además de encontrar la foto de una preciosa mujer que le apartará de recibir el impacto de una bomba en pleno campo de batalla iraquí; a su regreso a Estados Unidos descubrirá, a través de la magia del cine, que esa chica vive en Luisiana y que es la propietaria de una residencia de perros.

Ella es madre soltera y divorciada del sheriff del pueblo, que casualmente es un personaje muy antipático y desagradable. Una vez más, la magia del cine vuelve a hacer efecto, y cuando llega nuestro Zac a la residencia de perros del pequeño pueblo de Luisana, resulta que están buscando a un empleado para trabajar allí. Él acepta el trabajo, en época de crisis hasta a un veterano de guerra le toca cuidar a perros, pero será incapaz de decirle a la chica por qué ha ido a terminar en ese lugar. Los mejores elementos para hacer un romance bucólico están en liza: soldado guapo y su antagonista desagradable, chica rubia que parece resistirse al soldado guapo, y un niño y una abuela para crear los momentos entrañables y dulzones.

Aunque claro, la suerte la recibe quien la merece y Logan es perfecto. Físicamente es guapo, encantador y está cuadrado, se lleva fenomenal con los niños, también es alguien muy profundo y su timidez es muy misteriosa, estudió filosofía durante un año en la universidad antes de alistarse en el ejército y además toca el piano. Es imposible que Beth (Taylor Schilling) no se enamore de él; tan sutil como un melodrama de Douglas Sirk, aunque sin el encanto que tenían los films de éste. Ya no hay comparación posible con el protagonista de Homeland, él vuelve a casa y no es capaz de dormir por las pesadillas, su mujer dándole por muerto se ha estado liando con otro… Y un sinfin más de problemas, claro que él no toca ningún instrumento como Logan y posiblemente nunca haya leído a Voltaire, no es sólo una cuestión de suerte. Menos mal que no descubrió el remedio curamarines de andar desde Carolina del Norte hasta Luisiana, sus seguidores están muy agradecidos.

Hay que aclarar que el título español de Cuando te encuentre tampoco le hace mucha justicia a la película, ya que este encuentro se produce a los cinco minutos de metraje. En realidad hablar de “película” también es un tanto injusto, ya que en más ocasiones es más un videoclip muy colorido y pasteloso. Podrían contarse con los dedos de la mano los momentos en los que no hay música de fondo, ya sean canciones melódicas o aquellas que forman la banda sonora, hay pianos y violines en cada fotograma.

Sin entrar en más detalles sobre la descabellada historia, incoherente y al mismo tiempo llena de clichés y fórmulas usadas hasta la saciedad, habría que hablar de las nulas interpretaciones de sus protagonistas. Es muy indiscernible si la falta de química se debe más a la imposibilidad de creerte nada de lo que acontece, o si los actores son realmente muy malos. Tal vez sea la mezcla de ambas. En definitiva, y sin querer ahondar mucho más en la herida, estamos ante un producto cuyo valor fílmico es ínfimo.

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