Cannes día IX: Resumen de prensa

Escrito por

Twitter icon

Nicole Kidman rodeada por Zac Efron y Matthew McConaughey durante la presentación de The Paperboy.

Algún cinéfilo despistado consideró que dirigir Precious, aquella abracadabrante película tan desubicada como la familia que intenta representar, era motivo suficiente para invitar a Lee Daniels a la Sección Oficial del más prestigioso de los Festivales y parece que, en efecto, no fue una sabia elección viendo las tendencias al linchamiento que ha producido entre la crítica internacional. Pero no nos adelantemos, sólo comentar que también se presentaba Post tenebras lux del mexicano Carlos Reygadas y ya os dejamos con lo que viene siendo una paliza:

 

Tengo desde hace unos años un problema con Nicole Kidman. Y es la molesta sensación de que su rostro y su cuerpo han pasado muchas veces por el quirófano intentando alejar la decadencia física. Y se nota excesivamente. Su expresividad y sus gestos están condicionados por ello, notas que esta actriz ha convertido su preciosa cara en una máscara. The paperboy se deja ver y oír, pero su intento de crear suspense y desasosiego es inútil. El guion tiene vocación de retorcimiento, pero la película está contada de forma plana.

En Post tenebras lux Reygadas retorna a sus orígenes, a un argumento tan gratuito como ininteligible rodado con una estética cargante. De todas las vacuidades con pretensiones autorales que ha ofrecido hasta el momento el festival, esta tal vez sea la más insoportable.

Carlos Boyero – El País

Los que sospecharon que algo raro se cocía detrás del éxito de la primera película de Daniels puede que tuvieran razón. Si Precious, con esmero, disimulo y mucho cariño, podía ser rescatada, ésta ya no. Sobre el papel, la única pega es la de la confusión. Sobre la pantalla, es más grave: al jaleo se le suma la más cargante de las pretensiones. La cámara de Daniels se maneja por las vidas azoradas de sus personajes como un elefante en una cacería real. Dando tumbos. Toda la película está a punto de decir algo grave y profundo sobre la injusticia del racismo, sobre el dolor de la sangre, sobre la homosexualidad reprimida, sobre la vejez desesperada, sobre la necesidad de crecer… Y no profiere más que ruidoo. Y molesto

Post tenebras lux vuelve a ser una fría disección de todo lo que admite un corte no necesariamente limpio. (…) la mirada del director se mantiene siempre pendiente de esos breves momentos en los que la cotidianeidad se rompe por la mitad. Hasta vomitar cada mililitro de bilis. Y hay toneladas. Todo junto se antoja la película que Buñuel nunca se atrevió a soñar. Cruel, absurda, fea y magnética. Una sesión doble de Leos Carax y Reygadas es lo que necesita el mundo para saltar por los aires.

Luis Martínez – El Mundo

The Paperboy era el esperado trabajo de Lee Daniels tras ese residuo tóxico titulado Precious y pasó con un equilibrado porcentaje de pena y gloria. John Cusack, Zac Efron y Matthew McConaughey, ese actor de palillo en la boca, hacen de contraplano a la exhibición de Nicole Kidman, la “muñeca” de la historia y la batuta del clima y del género.

Sin adecuarse a esa lógica que admitimos en las convenciones temporales y espaciales, la película de Reygadas se deslía y salpica la pantalla entre obsesiones y defectos visuales, con una imagen líquida, húmeda y doble en sus márgenes, y una rara amenaza constante, con una trama insolente, caprichosa, como salpicada en un cristal. Post tenebras lux no tiene ni la más mínima intención de conectar con la cara A del personal.

E. Rodríguez Marchante – ABC

The Paperboy es, de lejos, la peor película de este Cannes 2012. Es difícil encontrar una razón de peso para justificar la inclusión de este despropósito a competición: teniendo en cuenta que Nicole Kidman se parece cada vez más a Sara Montiel, y que su caché como estrella cotiza más bajo que la deuda española, no se explica que los programadores del festival no encontraran nada mejor entre la ingente oferta del cine americano del año. El problema de The Paperboy no es tanto su vulgaridad sino sus pretensiones.

Una cierta sensación de gratuidad, de «porque yo lo valgo», recorre todo el metraje. No discutimos la belleza de Post Tenebras Lux sino su incapacidad para dar sentido a sus decisiones de puesta en escena. No es que la forma y el contenido vayan cada uno por su lado: es sólo que la suma de ambos es un conjunto vacío.

Sergi Sánchez – La Razón

 

Trailer de Post tenebras lux:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *