Críticas: Los vengadores

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Una de las películas más esperadas de 2012 llega para fulminar al público y elevar en los aires a Joss Whedon.

[Esta reseña está escrita sin la presencia de la silueta del puño cerrado de Hulk sobre mi bastarda cabeza]

Confirmado, Los vengadores no solamente apunta a ser uno de los estrenos mainstream más exitosos del 2012, sino una de las mejores películas de superhéroes vistas en una gran pantalla. Lejos del estilo realista, sucio, directo y lleno de sombras de Batman proporcionado por Christopher Nolan, sin presión por hacer la adaptación más-perfecta-posible con la que tuvo que lidiar Zack Snyder en Watchmen, sin necesidad del inteligente sentimentalismo de Spider-Man 2 de Sam Raimi, aunque fijándose en la potenciación de los personajes que proponía Matthew Vaughn en X-Men: Primera generación. Joss Whedon ha perpetrado un perfecto fanfilm de cientos de millones de dólares con toneladas de acción y entretenimiento presurizado. Y lo dice alguien que ha tildado de ‘Thor-Pedo’ el Thor de Kenneth Branagh, que ha calificado de excelente anuncio de Abdominators a Capitán América: El primer vengador de Joe Johnston, al que El increíble Hulk de Louis Leterrier le parecían simples músculos de silicona y carne de videojuego y que, únicamente, salvaría de la quema la primera parte de Iron Man de Jon Favreau, por ser un agradecidísimo entretenimiento enlatado con un imprescindible y socarrón Robert Downey Jr. como Tony Stark. Whedon tenía que armar el puzzle con piezas dispares, pero al mismo tiempo se sirve de las premisas anteriores para que funcionen como alargados teaser-trailers de lo que estaba por venir.

Como si fuera un Firefly con superhéroes, como si Serenity se alargara tanto en profundidad como en presupuesto, como si el propio director y guionista emergiera como autor para ofrecer una sobredosis de talento, ingenio, humor y entreteniendo entre toneladas de efectos especiales y ego desmedido. El equilibrio se alcanza en un perfecto montaje que compensa y estabiliza a todos los protagonistas y gran villano para que la propia película funcione como ‘Los Vengadores’: una suma de egos e individualidades, de divas con trajes ceñidos y cortinas robadas a sus madres, que cuando trabajan juntos son imbatibles y salvadores. Los méritos de Los Vengadores pasan por el propio Whedon: ha construido el perfecto objeto blockbuster del deseo entre equilibrio geek, friki-cómic y la simpatía del espectador de cine comercial y de entretenimiento. Como si fuera, en definitiva, consciente de encontrarse en un circo de tres pistas, el filme despliega un alargado desenlace que deja, en espectacularidad, al de Transformers 3 en paños metálicos menores. Sabe reírse de sí misma pero también de disfrutar con lo que hace. Los elementos son funcionales y no sobra ni falta nada (ni nadie) en un entretenimiento mayor, con unos perfectos personajes y superhéroes caracterizados con profundidad, humor y maestría para allanar el corazón de cualquier aficionado. Su ritmo vibrante, con un villano maquiavélico (y esta vez portentoso, sibilino, manipulador y maléfico) catapulta a la cinta ser una de las mejores películas de superhéroes por equilibrar el tributo y el entretenimiento entre las correctas dosis de emoción y acción.

Joss Whedon parece encarnar a un cinéfago Ojo de Halcón, capaz de revisar todas las cintas de superhéroes y reinventarlas en una sola. Puede que no tengan el calado profundo-emocional de las grandes obras maestras del género fantástico, pero el propio director y guionista es consciente de su capacidad pulp y su referencial a la cultura pop. Está claro que en otras manos Los Vengadores sería el producto de temporada, y ese el motivo por el que los méritos de Whedon deban ser recordados. Su espíritu es conseguir el mayor espectáculo viable en estos momentos, no solamente para el subgénero donde se encuadra sino para el cine comercial. El cielo lo pone aquí el espectador. Las palomitas de maíz y las gafas en 3D tienen un nuevo héroe recorriendo y surcando el firmamento. Más allá de Marvel y el centrifugado emocional, más allá de los renglones y la imaginación de un buen puñado de viñetas, más allá de cientos de vuelos fallidos previos… Los Vengadores llega para marcar la línea que el resto tendrá que superar. Y créanme, es demasiado elevada, está simplemente ya en otro universo. Ajústate las gafas tridimensionales, levanta el puño y prepárate para volar.

One Response to Críticas: Los vengadores

  1. didich dice:

    Wow. Una review impresionante. Un gran trabajo el desmenuzar la película tan bien (a tantos niveles) con gran sítesis. Personalmente, también creo que es una gran película, muy por encima de lo que estaba acostumbrado el cine comercial.

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