Críticas: Enemigos públicos

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En J. Edgar de Clint Eastwood, DiCaprio interpreta a Hoover. Un DiCaprio que iba a interpretar a Dillinger en Public Enemies antes que el proyecto se retrasara. Aquí pudimos ver a J. Edgar Hoover interpretado por Billy Crudup.

Creo que Public Enemies de Michael Mann es una película que con el tiempo gana. O que, al menos, está creciendo en mi cabeza. Resulta sorprendente como, cuando se estrenó, dividió a la gente y entre el grupo de detractores se encontraba gente a la que fácilmente le podía gustar la película. Todo eso porque, según se dice, en la película la forma acaba devorando al contenido. Michael Mann, experto en thrillers, género donde ha dirigido películas como Ladrón, Manhunter, Heat, Collateral o Corrupción en Miami, se mete de lleno en otra película de mafiosos pero, a diferencia de todas esas, la historia no ocurre en el presente sino que retrocede hasta la década de los años 30 para contarnos la historia real de John Dillinger.

No vamos a negar que durante toda la película Michael Mann no se dedica simplemente a acompañar la película, a contar el guión sin hacerse notar sino todo lo contrario. Pero también es verdad que eso ocurre en Public Enemies y ocurría también en Heat y en otras películas del director. Hay planos que son marca de la casa de Mann, un seguimiento ensimismado de cada escena en las que Michael Mann, cámara en mano, puede hacer algún que otro movimiento brusco. Hay cierto apresuramiento en algunas partes. Pero también hay una ambientación estupenda, donde el vestuario, la fotografía, el diseño de los escenarios consiguen que resulte creíble que nos encontramos en los años 30. También hay una atmósfera enrarecida, de tonos apagados y grisáceos -no importa que haya iluminación o que estemos a plena luz del día- que se ajusta a la perfección a los golpes de la banda del atracador.

Pero quizá el mayor mérito de Michael Mann es que ha hecho una película muy clásica pero que, a su vez, es muy moderna. Y ahí es donde mucha gente no sabe ubicarse con la película o llegar a comprenderla, pensando que el director se ha quedado en tierra de nadie o a medias entre una cosa y la otra. Ni mucho menos. Con ese título y esa sinopsis, se esperaba que el director se centrara especialmente en Dillinger y en Purvis -Johnny Depp y Christian Bale respectivamente- y en parte es así pero al director no le importa, en muchos momentos, dejar eso en un segundo plano para centrarse en otros personajes. En la formación del grupo de Purvis y los miembros del mismo grupo, en la relación de Dillinger con la chica, en los mismos miembros de la banda de ladrones.

Pero igual que hay cierto apresuramiento en algunos momentos, otros se caracterizan por la calma habitual del director. No le importa tomarse un tiempo en cada escena al director. La escena del tiroteo en la casa es un enorme ejemplo de esto. Y por ello, por la tranquilidad con la que el director parece tomársela, consigue que exista más intensidad en la misma. En la actualidad, eso se ha perdido porque en medio segundo ya te han resuelto la escena y sin importar demasiado el resultado. Excepto en la cada día mejor The Hurt Locker, esa película que según dicen ganó un Oscar inmerecidamente por estar dirigida por una mujer. Y es por eso, bueno y por muchas más cosas, claro, que Michael Mann es un auténtico maestro en la puesta en escena. La planificación de esa escena es impresionante, al director no le importa alargar la escena consiguiendo una escena realista y tensa cuyo clímax es satisfactorio.

La relación entre Dillinger y la mujer puede resultar algo veloz en un principio. Algo también habitual en el cine del director -De Niro y Brenneman en Heat, Foxx y Pinkett Smith en Collateral, Farell y Gong Li en Corrupción en Miami-, pero, a medida que avanza la historia, al igual que en todas esas películas, el director termina por hacer creíble el amor que existe entre los dos personajes y que SPOILER ella termine por ser torturada por la policía solo por no desvelar absolutamente nada del hombre al que ama FIN SPOILER.

Las referencias a la década son continuas, no solo en forma de referencias cinéfilas a películas que pueden verse como paralelas a la historia de Dillinger sino también en otros detalles más aparentemente nimios. Mann consigue también a un buen puñado de actores conocidos que interpretan a personajes de muy pocos minutos -Lily Taylor, Channing Tatum, el mismo Billy Crudup, Leelee Sobieski o una anecdótica Carey Mulligan entre otros-. Es muy posible que los secundarios sean mucho más fascinantes que los principales sobre todo en lo referente a los personajes de Stephen Lang, que en la parte final cobra muchísima importancia, Giovanni Ribisi o Stephen Graham. Y que entre el trío protagonista el personaje más destacable sea el de Marion Cotillard. Como sea, todos esos personajes están bien interpretados por sus actores.

La película ha acabado siendo algo olvidada entre la filmografía de Michael Mann, que desde entonces solo ha dirigido el piloto de la serie de HBO Luck, y también entre el cine reciente, donde no logró colocarse como esa gran película que Public Enemies aspiraba a ser y que, no en pocos momentos, es. Aunque reconozco que en un primer visionado es una película que puede dejarte frío, sin que eso signifique que la consideres mala. Ojalá el tiempo hiciera justicia con ella.

2 Responses to Críticas: Enemigos públicos

  1. Sito dice:

    Me parece muy buena peli, muy acertado lo de peli clásica a la vez que moderna, Rizzo. Puede que la gente esperara una película "empalmante", y por eso no consiguió el éxito esperado, quizá por el ritmo pausado que comentas. La ambientación me parece acojonante, y las escenas de acción intensas y furiosas, puro Mann. Muy de acuerdo también en lo The Hurt Lucker, una peli que pese al reconocimiento académico y crítico no contó con demasiado entusiasmo del público. A mí me gustó, y se mereció los Oscar por delante de Avatar.

  2. Andrés dice:

    No veo meritorio que Mann ofrezca buenas escenas de acción. Se le presupone, como a Pepe el instinto asesino y pendenciero. De todas formas lo floja que es la película, en este caso, tiene que ver más con que Deep es uno de los peores gangsters en la historia de la época de la prohibición.

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