El proyector: la secuencia de El Minino

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CAH / Dersu Uzala II

Nueva entrega de El proyector de Cinema ad hoc y nuevo colaborador. En este caso, El Minino nos trae una secuencia de Dersu Uzala (Akira Kurosawa, 1975).

El capitán Arseniev y Dersu Uzala, viejo cazador nanai, se adentran en solitario en las inmediaciones del lago Janka, en la frontera entre China y la URSS. El capitán se muestra dubitativo con respecto a su localización; Dersu empieza a preocuparse, y así se lo comunica. Existe entre estos dos hombres una relación de mutuo respeto y cariño, camuflada en otra en la que Dersu es simplemente un porteador y el capitán simplemente un capitán.

Al cabo, la inmensidad del lago Janka, completamente helado, se hace ante sus ojos. Kurosawa compone planos desoladores y escalofriantes, utilizando a menudo a sus protagonistas como eje central, acentuando así la sensación de soledad y de infinitud. La ventisca se desliza por rachas sobre el suelo helado y seco, esa misma ventisca que está borrando sus huellas y su posible salvación.

El miedo hace su aparición. Dersu sabe que a la intemperie no tienen ninguna posibilidad. Se han convertido de pronto en dos siluetas que intentan orientarse sin ninguna referencia, y aumenta la confusión y la incertidumbre. Dos hombres y el inmenso horizonte como testigo de su perdición, dos figuras desamparadas, sitiadas por placas de hielo y zonas intransitables. Una luz cada vez más lejana elonga sus sombras. Dersu decide que han de crear un refugio con las plantas de tallo largo que les rodean. Y llega entonces la más pura lucha por la superviviencia. Kurosawa nos la muestra desde la distancia cercana que genera el teleobjetivo, dando la sensación de observador imparcial, casi de demiurgo.

CAH / Dersu Uzala I

El sol declina cada vez más; el capitán ve fallar sus fuerzas, pero el ímpetu de Dersu le impulsa a continuar. El paisaje se torna rojizo, la temperatura desciende a cada instante. Los dos hombres siguen afanados en crear un efímero refugio con esas plantas. Se mueven guiados por el instinto más que por la razón, como si hubieran recorrido de golpe todas las distancias entre el hombre moderno y el prehistórico.

El capitán Arseniev cae derrotado y vuelve a alzarse una y otra vez. Fuertes ráfagas de viento helado amenazan con echar por tierra el trabajo realizado y los dos hombres cubren con sus cuerpos el montón de plantas. El viento ruge y silba y parece inacabable. Dersu ingenia un modo de atar las plantas, justo a pocos segundos de que el sol finalmente se oculte en el horizonte. La ventisca azota despiadadamente, y en las últimas labores del refugio, el capitán se desploma. Kurosawa aprovecha ese último intervalo de luz en un plano sin cortes, para que veamos efectivamente el ocaso que tiene lugar detrás de los hombres.

Condiciones de rodaje extremas para una secuencia extrema. Casi se siente el frío en la piel, o los músculos entumecidos y doloridos de Maksim Munzuk (Dersu) y Yuri Solomin (Arseniev).

Al fin la oscuridad. A continuación Dersu entra en la covacha; ha conseguido crear un refugio frente al infierno helado. A la mañana siguiente, el capitán Arseniev despierta al reclamo de Dersu. Se queda asombrado por el armazón que ha creado el viejo nanai.

Es difícil estimar cuál es la razón del impacto de esta secuencia. Seguramente su éxito estriba en su sencillez, con la que apela a sentimientos y sensaciones de los que cualquiera puede participar. Kurosawa ha sabido conjugar perfectamente los dos elementos en que se sustenta: los dos hombres luchando por sobrevivir, la naturaleza que se cierne cada vez más amenazadoramente sobre ellos. Existe un verdadero sentimiento dramático y de la aventura; en todo momento estamos del lado de los protagonistas, padecemos junto a ellos, aplaudimos su logro. Podemos sentir el vínculo fraternal que los une, a esos dos hombres que no podrían ser más distintos, y que son una misma cosa en una situación tan extrema. En un sentido más amplio, la supervivencia del capitán es la supervivencia de Dersu, y viceversa.

CAH / Dersu Uzala III

5 Responses to El proyector: la secuencia de El Minino

  1. @Caith_Sith dice:

    Esta escena fue la que me hizo enamorarme de la película. Sencillamente brillante, quizá lo mejor que ha hecho nunca Kurosawa.

  2. Rizzo7 dice:

    A diferencia de Dersu, Caith sigue sin ser gente.

  3. FullPush dice:

    La mejor secuencia de la cinta, desde luego. Lo demás tiende peligrosamente a la paja… Espera que vuelvo a meter la cabeza en el culo. Chao

  4. Andrés dice:

    "¡No disparen, soy gente!", en relación significado-sencillez, una de las frases más brillantes de la historia del cine.

  5. Víctor Fresno dice:

    Minino, no sabes lo que te quiero =D

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