Boardwalk Empire: 2ª Temporada

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La serie de Terrence Winter alcanza su plenitud en la segunda temporada, poniéndose a la altura de las mejores creaciones de la HBO. En esta ocasión, Martin Scorsese no ha dirigido ningún capítulo, y lo mejor es que no se le ha echado de menos en absoluto, lo cual ya habla de la enorme calidad que ha mantenido esta segunda entrega de Boardwalk Empire episodio a episodio. Los directores clásicos de la casa han dado un paso al frente demostrando seguir en estado de gracia: Tim Van Patten (4 capítulos), Allen Coulter (2 capítulos), Jeremy Podeswa (2 capítulos) y Ed Bianchi.

Pero hablar de gran serie es sinónimo de grandes personajes, y en ese sentido es donde se ha producido la mayor evolución. El conflicto y la ambigüedad ha estado en todos y cada uno de ellos, y la decisión de otorgar más protagonismo a los secundarios, de hacerla en cierto sentido más coral, ha sido muy acertada por dos motivos: por un lado, se ha hecho mucho más profunda y sensible gracias a personajes como Richard Harrow (Jack Houston), Chalky White (Michael Kenneth Williams), Gillian Darmody (Gretchen Mol) o Manny Horvitz (William Forsythe); y esto mismo ha potenciado los momentos en los que salían los mayores protagonistas, hablo sobre todo de Nucky (Steve Buscemi) y Jimmy (Michael Pitt), quiénes se han visto enriquecidos por lo que sucedía a su alrededor; el equilibrio que se ha mantenido entre el progreso del argumento general y las pequeñas subtramas ha sido sencillamente perfecto.

Las fronteras se han extendido, todo está interrelacionado, la batalla por el alcohol no es solo algo relativo a Estados Unidos, tiene sus efectos y consecuencias en otros lugares del mundo; y no solo afecta a los que pelean en esa guerra, muchos de los heridos y los muertos que se lleva la contienda son víctimas colaterales, inocentes que tienen la mala suerte de estar en el lugar y en el momento equivocados. Y esta mayor dimensión que explora la serie ha nacido fundamentalmente del detalle, de cuidar muchísimo esos pequeños tiempos en los que parece que no pasa nada. Más allá de los grandes momentos de mayor tensión, más llamativos por su violencia o por la sexualidad de algunas secuencias; la serie está repleta de pequeñas escenas concebidas para ahondar en la descripción de los personajes, para verlos crecer, para conocer en definitiva quiénes son.

Uno de los mejores ejemplos de esto ha sido la relación establecida entre Richard Harrow y Angela Darmody (Aleksa Palladino), quienes protagonizan una escena antológica: en el capítulo cuarto, el momento en el que Angela pinta el retrato de Richard. No desvelamos nada fundamental sobre el argumento de la serie al hablar de esta escena, y precisamente por ello hay que hablar de ella: Richard por fin se quita la máscara que protege su mutilado rostro, y lo hace en un sentido físico, pero sobre todo lo hace en el aspecto más metafórico, saca a la luz los sentimientos que encierra su enigmática personalidad; mientras, Angela fija su mirada en las diferencias de los dos ojos de Richard, el falso y el real, un lado muerto y otro vivo, y empieza a comprender, y cuando él se quita esa careta, ella coge otra hoja y comienza a pintar un nuevo retrato, no hay nada más que añadir porque en ese silencio y en esa mirada que cruzan se están diciendo todo, así que Angela simplemente se pone a dibujar a la verdadera persona que tiene ante sí.

Además la serie seguirá profundizando en otros temas espinosos relacionados con la historia de Estados Unidos: la religión y la moral serán conceptos que seguirán trayendo de cabeza al agente Nelson Van Alden (Michael Shannon), pero no solo a él, Margaret Schroeder (Kelly Macdonal) también se sumará a esta dicotomía entre lo bueno y lo malo, entre el actuar de forma moralmente correcta a ojos de Dios y ser recompensado, y el hacerlo de manera incorrecta y ser castigado por ello. El racismo hacia los afroamericanos cobrará mucha más importancia en la persona de Chalky White, podremos ser testigos de las primeras revueltas de los trabajadores más desfavorecidos, por supuesto estando de por medio la lucha con el Ku Klux Klan. Pero las acciones de estos mafiosos no solo repercuten en Estados Unidos, y a través del nuevo personaje Owen Slater (Charlie Cox) se abrirá una vía de conexión con Irlanda y habrá cierto intervencionismo en la lucha del IRA por lograr la independencia. Otra de las grandes ramas subtextuales que toca la serie son las terribles huellas y cicatrices que dejó la 1ª Guerra Mundial en sus combatientes, heridas físicas que, a pesar de la fuerte impresión que causan, no son nada comparadas a los daños morales y psicológicos que han perdurado en su memoria; el haber pasado esos años en las trincheras supone para ellos un punto de no retorno, conlleva una transformación personal que les impide volver a ser las personas que eran cuando se alistaron.

Sino has visto la segunda temporada ENTERA no abras el spoiler:

y es que es obligatorio hablar de la muerte de Jimmy Darmody. Pero antes de comentar su final, hay que referirse a su pasado y a ese fantástico flashback que hay en el undécimo capítulo, en el que por fin se materializa visualmente la relación edípica entre Jimmy y Gillian, no solo a través del acto sexual entre ambos, también en el asesinato del Comodoro Louis Kaestner (Dabney Coleman). Con el homicidio de Jimmy perdemos a un personaje fundamental a manos de un Nucky Thompson que definitivamente ha cruzado la línea que le mantenía como un político corrupto y le separaba de ser un mafioso consumado, tras dejar su puesto de tesorero y después de este asesinato de su hijo metafórico, a Nucky ya no le distingue nada respecto a Arnold Rothstein (Michael Stuhlbarg) o Lucky Luciano (Vincent Piazza), y tendrá que luchar con sus mismas armas. Aclarar otro aspecto en la muerte de Jimmy: Nucky es quien le dispara, pero tras esa maravillosa escena bajo la lluvia, hay un flashback que nos lleva a una trinchera en la 1ª Guerra Mundial, contándonos así las dos muertes de Jimmy, la física en el momento presente y la psicológica hace ya varios años. La tercera temporada apunta a que la gran trama sea la ascensión al poder de Al Capone (Stephen Graham), y seguramente también tendremos que seguir la conversión total de Van Alden, que ha pasado de ser agente del FBI a delincuente y fugitivo perseguido por la justicia. Muchas interrogantes más, y muchas ganas de que llegue lo antes posible la continuación.

 

 

3 Responses to Boardwalk Empire: 2ª Temporada

  1. Rizzo7 dice:

    En todos los sentidos, esta ha sido la temporada de Jimmy. Él ha sido el verdadero protagonista de la segunda temporada y no Nucky.

  2. natalia dice:

    Soy la fan número 1 de esta serie. Me encanta la trama que propone y la forma como Boardwalk Empiredesarrolla la historia. Cada personaje es un mundo distinto con interesantes matices que no estabas esperando. El personaje de Nucky es una obra maestra, no deja de sorprenderme como un mismo sujeto puede ser tan corrupto y al mismo tiempo tener una fachada de excelenete político. Recomiendo esta serie con los ojos cerrados.

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