El proyector: la secuencia de Pablo Quirós

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Pablo Quirós es el invitado a la tercera entrega de El proyector, donde nos habla de una secuencia de El bueno, el feo y el malo (Sergio Leone, 1966).

La secuencia de la que voy a hablar es la que actúa de nexo de unión entre el nudo y el desenlace de la película. Tuco corre como un loco a por el tesoro enterrado, escapando de los cañonazos que le envía cariñosamente Rubio, que se ha quedado atrás por cuidar de un chico malherido. «El Feo» tropieza con algo casi sin darse cuenta. Ese «algo» es una tumba. Se abre el plano y vemos las cruces que forman el cementerio mientras empiezan a sonar tímidamente las notas de la música de Morricone. Tuco recorre el cementerio con una sonrisa. Las lápidas con cadáveres dentro, en este caso, no representan la muerte, si no la alegría desmedida. El oro está ahí, debajo de un trozo de tierra donde debería reposar un cuerpo.

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Entonces comienza el baile. Tuco y las tumbas. El contexto de la película desaparece: no existen ni «el Bueno» ni «el Malo»; sólo «el Feo» y su danza con los muertos. La intensidad de la música crece, se superponen los instrumentos y los coros en una armonía celestial. Tuco baja al centro del cementerio y comienza a escudriñar cada tumba en busca de un nombre, el nombre que le puede bañar en riquezas. Entonces sucede algo mágico. La música se funde con los fotogramas, penetra en la imagen hasta tal punto que es totalmente imposible pensar en ella de forma independiente de la imagen y viceversa. Tuco y los muertos, plano y contraplano: no existe nada más. El descarnado sol hace que arda el desierto; la fabulosa fotografía logra captar esa aridez con tonos ocres y dorados. El baile continúa de forma irremediable sobre la yerma arena andaluza. Y entonces, el fin.

La orquesta se detiene bruscamente. También los intérpretes frenan en seco sobre el escenario almeriense. «Arch Stanton», reza la tumba. La búsqueda ha terminado, pero la escena permanece en la memoria del espectador como arquetipo de la belleza del cine: imágenes y música en su forma más pura. Vuelve el contexto, vuelve Rubio primero, y Sentencia después, directos a un duelo a tres bandas. Pero eso ya es otra historia.

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4 Responses to El proyector: la secuencia de Pablo Quirós

  1. Full Norbert dice:

    Grandísima escena, sí señor. Esa mítica escena es con la que abre Metallica sus conciertos, es más, versionaron el tema de Morricone, The Ecstasy of Gold.

  2. JuanjicoLawless dice:

    Momentazo épico.

    Poco más que decir.

  3. sergio garcía dice:

    hola. me encuentro esto de pura casualidad, pero quería indicar que hay un error en la información, concretamente en la frase: "los intérpretes frenan en seco sobre el escenario almeriense"
    la secuencia del cementerio, así como del campamento de prisioneros o la batalla del norte y sur por el puente de mala muerte, se rodó en la zona de la sierra de Carazo, Burgos.
    un saludo!

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